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Federer sale indemne de un nuevo aviso

El suizo se repuso de un inicio desastroso y terminó ganando en cuatro mangas a Dzumhur con unas sensaciones claramente al alza.

Sensaciones agridulces, contrapuestas, un sí pero no, un vale pero. Eso es lo que encarnan los dos triunfos de Roger Federer en lo que va de US Open 2019; dos partidos que deberían haber servido para hacer una demostración de poderío y recuperar la confianza y el arrojo que pudiera haberse visto mermado tras la final de Wimbledon y la derrota ante Rublev en Cincinnati. Si bien es cierto que lo más importante es ganar, hacer dos sets tan extraordinariamente malos como el que hizo ante Nagal y hoy ante Damir Dzumhur, generan ciertas dudas. Las aguas volvieron a su cauce pronto y Roger terminó firmando su acceso a la tercera ronda, pero parece evidente que no podrá permitirse desconexiones tales como las que ha tenido en los parciales iniciales de estos dos encuentros. El resultado final fue de 3-6 6-2 6-3 6-4 en favor de un Roger que tuvo que trabajar mucho para imponerse a un muy competitivo Dzumhur.

Lo que se vio en la primera manga fue capaz de silenciar a la bulliciosa Arthur Ashe. Federer (o ese hombre que respondía a su nombre) empuñaba una escopeta de feria en lugar de una raqueta y se empeñaba en cometer errores no forzados sin remisión. Incapaz de encontrar ritmo, se precipitaba constantemente y llegó a ir 4-0 abajo con doble break. Tuvo una reacción más por nombre que por cambio táctico, pero Dzumhur aguantó una embestida y se hizo con un triunfo parcial que le hacía soñar.

Se esperaba un cambio abrupto y llegó. En el segundo parcial volvió a verse a un Roger reconocible, manejando mejor los tiempos a la hora de golpear y encontrando una precisión progresivamente mayor. Hizo break de salida, lo cual fue un puñetazo en la mesa que pareció alterar a un Damir algo intimidado. Vio cómo el partido se le podía escapar por la vía rápida y se afanó en hacer ajustes tácticas que le permitieran seguir siendo competitivo. Abrió ángulos, intentó cortar el ritmo con dejadas e incluso subir a la red y procuró jugar muy profundo. Federer no terminaba de fluir en su máximo apogeo, pero se las arregló para tomar iniciativa en los primeros compases del tercer set también, y solventar las situaciones adversas que le generó el bosnio al resto.

El saque funcionó mucho mejor en la cuarta manga, con un porcentaje elevado de primeros servicios que no dejaba a Dzumhur generar muchas situaciones de inquietud. No se fue del partido en ningún momento el bueno de Damir Dzumhur, que forzó a Federer a mantenerse muy concentrado en todo momento. Cerró el partido con solvencia y solo queda esperar un mejor rendimiento en las rondas sucesivas. Da la sensación de que la humedad reinante en Nueva York afecta sobremanera al suizo, que tiene herramientas de sobra para ganar a la mayoría del circuito sin su mejor versión, pero que a medida que avance el torneo necesitará elevar su nivel de juego. Roger Federer sigue vivo en el US Open 2019 y dispuesto a dar guerra.