Thiem prolonga su condición de maratoniano del tenis
El austriaco acumula ya 59 partidos oficiales más los de Copa Davis, y encara un final de temporada repleto de torneos en su agenda.
Año tras año surge la duda de si Dominic Thiem no debería corregir su calendario reduciendo las comparecencias en torneos, y año tras año el austriaco responde de la misma manera; jugando todas las semanas posibles. Queda claro que nadie conoce su realidad mejor que él mismo pero resulta sorprendente comprobar cómo cada temporada es uno de los tenistas que más partidos acumula. Su condición física es envidiable y el estilo de juego que atesora transmite la sensación de que necesita mucho ritmo competitivo pero la exigencia a nivel mental que supone competir tantas semanas y saberse candidato a lo máximo allá donde va, puede ir mermando poco a poco la confianza de un hombre que no elude ni siquiera la Copa Davis.
Su gran salto de calidad se produjo en 2016, año en que terminó con la friolera de 82 partidos disputados (con un balance de 58 triunfos y 24 derrotas). Al año siguiente, disputó 76 partidos oficiales pero su participación en la Laver Cup así como en una eliminatoria de Copa Davis, le llevó a un registro similar. Cosechó cuatro títulos en 2016 y tan solo uno en 2017 pero su progresión sigue firme en esta temporada, donde se ha consolidado como el mejor "humano" en tierra batida, y ha transmitido unas sensaciones muy positivas en el US Open. Le vieron levantar el título en Buenos Aires y Lyon aunque ha tenido dudas a lo largo de la temporada en torneos de este calibre.
Y es que las tempraneras eliminaciones de Thiem en eventos como Río de Janeiro, Indian Wells, Roma, Halle, Hamburgo o Kitzbühel han puesto de manifiesto que una derrota inesperada puede mermar mucho la confianza del austriaco. Además, tuvo que retirarse en primera ronda de Wimbledon 2018 debido a la primera lesión de cierta relevancia en su carrera, lo que constituye un claro aviso de que sus hábitos quizá deberían cambiar. A día de hoy, acumula 59 partidos oficiales disputados, además de cuatro encuentros al mejor de cinco sets disputados en la Copa Davis 2018.
Después de acudir a su cita con la patria en la competición por naciones, jugando en casa sobre tierra batida, lo que menos se esperaba es verle unos días después en una superficie completamente diferente, con el sufrimiento muscular que ello conlleva. Pero Thiem figura como primer cabeza de serie en el ATP 250 San Petersburgo Open 2018, donde por suerte para él, está exento de la disputa de la primera ronda y espera al vencedor del duelo entre Andrey Rublev y Jan-Lennard Struff. Dominic Thiem está metido de lleno en la lucha por el acceso a las Nitto ATP Finals 2018 por lo que se espera que exprima al máximo su capacidad física y mental en este tramo final de temporada. Si va sumando victorias, volverá a registrar un número de partidos muy por encima de lo habitual. ¿Pan para hoy y hambre para mañana?