Uno de los nombres propios de este US Open está siendo el de John Millman. Muchos se preguntaron quién era ese tenista que había ganado a Roger Federer en octavos de final cuando nadie esperaba que el suizo pudiera caer ante ese australiano, 55 del mundo y que nunca había pasado de tercera ronda en un Grand Slam antes en su carrera. La historia de este australiano, nacido hace 29 años en Brisbane, es más que curiosa.
Millman fue un junior con relativo éxito pero a la hora de intentar dar el salto al circuito profesional, le costó horrores hacerlo. Pasó muchos años intentando pasar previas o recibiendo wildcards en su casa, en el torneo de Brisbane, sin poder lograr una victoria en un cuadro final. Desde el año 2006 que comenzó su búsqueda, no fue hasta el año 2013 en el que Millman sumó al fin su primera victoria. Fue en Brisbane, ante el japonés Ito. Es decir, John tardó siete años en ganar un partido profesional y fue entonces cuando su hombro empezó a darle problemas.
En mayor de 2013 tuvo que parar y pasar por el quirófano justo cuando parecía que despegaba. Fue una operación bastante seria y los médicos ya le avisaron que iba a tardar mucho tiempo en volver a las pistas. Es por ello que John no tuvo reparos en pedir un trabajo a un compañero y estuvo trabajando como oficinista todo el tiempo que pasó de rehabilitación. "No sabía si iba a volver a jugar al tenis, así que busqué ese trabajo en una oficina. Cuando estás lesionado no puedes permitir que el tenis centre el 100% de tu vida porque te vuelves un poco loco. A mí me ayudó en el proceso de rehabilitación para aclarar mi mente y centrarme en lo que realmente quería conseguir", comentó Millman en una entrevista para la ATP.
Apodado 'Mailman' por su tipo de juego, escribió para Player's Voice que tuvo que dormir en el suelo de las estaciones de trenes o en aeropuertos porque no tenía dinero para quedarse en un sitio donde dormir y que jugaba para pagarse el transporte e irse a otro sitio. Alguien como él, que sabe lo que es pasarlo realmente mal y desconocer si podría vivir siendo tenista, valora como nadie el momento que vive ahora, siendo cuartofinalista del US Open y enfrentándose ahora a todo un Novak Djokovic por un puesto en semis. "Quizá no mucha gente le conozca pero es un tipo que trabaja muy duro y que tiene el respeto de muchos en el vestuario. Estoy muy feliz por él", comentó Federer al término de su partido ante John que si tendrá una ventaja respecto a Novak esta noche será que las condiciones extremas que se están dando en Nueva York, con tanta humedad, son las que él ha vivido siempre en casa y es que Brisbane es uno de los sitios más húmedos de Australia por lo que está habituado a esa sensación de calor.
Saltará Millman a pista hoy para enfrentarse a Nole sin nada que perder y repleto de ilusiones por mantener vivo su sueño en un US Open que pase lo que pase, lo recordará toda la vida.

