Breadcrumb
Stephens: "Hay momentos en los que odio a mi entrenador pero sé que me hará ganar"
La estadounidense valora su excelso triunfo sobre Azarenka y habla de su entrenador, Kamau Murray, y la relación que mantienen.
Rugió la pantera en la mañana de viernes, y con ella vibró todo Flushing Meadows. Sloane Stephens quiere defender con uás y dientes el título que cosechara el pasado año en estas mismas instalaciones y el hecho de haber tenido que afrontar ya en la tercera ronda un mayúsculo reto, como es el de enfrentarse a Victoria Azarenka, puede erigirse en un aval para alcanzar su objetivo. Fue uno de los mejores partidos en lo que va de torneo y la joven estadounidense sale muy reforzada a nivel anímico.
"Las primeras veces que jugué en mi carrera con Vika era una sensación única porque yo era la joven aspirante que buscaba un milagro ante la gran dominadora del circuito pero luego todo se equilibró. Siento que cada vez he jugado más consistente contra ella", reflexionaba Sloane en palabras recogidas por el Washington Post. Rompió moldes el pasado año, tras casi una temporada el dique seco por una lesión en el pie y problemas cervicales, pero su vida cambió de una semana a otra radicalmente.
Llegaron los patrocinios de marcas importantes, los compromisos publicitarios, las entrevistas y las exigencias propias y ajenas. "Ganar el US Open fue algo increíble y ciertamente me cambió la vida. Es lo mejor que me ha pasado, sin duda, pero tras eso hay que gestionar situaciones que no son sencillas. Lo he hecho lo mejor que pude pero obviamente pasaron cosas que me llevaron a bajar mi rendimiento", reconoce la estadounidense, que encadenó una racha perdedora de ocho partidos, incluyendo una preocupante imagen en la final de Copa Federación, aunque ésta acabó cayendo del lado de su país.
"Poco a poco he ido enfocándome en el tenis, encontrando de nuevo mi ritmo y estoy muy contenta con el nivel de tenis que estoy desplegando". Gran parte de responsabilidad en la eclosión de Stephens a sus 25 años, es de su entrenador, Kamau Murray, un apuesto y carismático hombre de 36 años que se erige en figura clave en el tenis norteamericano. "Es importante valorar lo que se tiene. Muchas chicas entran en pánico en cuanto los resultados no llegan y deciden despedir a sus entrenadores. Yo asumo que hay momentos en los que creo que es la peor persona del mundo, que vamos a discutir y que no voy a querer hablar con él, pero al final del día te reúnes con él y lo analizas todo. Lo más imporante es tener confianza y yo sé que él me conoce a la perfección y es quien puede hacer que gane", aseveró en la web oficial del torneo.
Reflexión a tener en cuenta en estos tiempos donde la inmediatez manda y los entrenadores parecen meros atrezzos en ocasiones. "Una relación entre jugador-entrenador va mucho más allá de perder partidos. Se trata de sensaciones del uno con el otro, de poder mirarse a la cara y decir lo que se piensa y de progresar juntos en momentos difíciles", comenta una mujer que estuvo un tiempo con Nick Saviano antes de comenzar su andadura con el hombre que le ha llevado a la gloria y que intenta ahora que se legitime en ella. El US Open 2018 es el peaje de entrada a la misma. La siguiente rival de Sloane Stephens será la belga Elise Mertens, en lo que promete ser un duelo de gran intensidad.