En un día donde las altas temperaturas eran tendencia en Nueva York, Novak Djokovic tuvo que sufrir para poder acceder a segunda ronda del US Open 2018. Con un 6-3, 3-6, 6-4, 6-0 en dos horas y 59 minutos ante Marton Fucsovics en la pista Arthur Ashe.
El duelo comenzó con buen pie para el tenista serbio ya que temprano pudo acariciar la distancia al obtener una rotura. Fue la única bola que concedió el húngaro y la aprovechó. Con sus golpes se encontraba bien, la bola marchaba con profundidad pero poco a poco, Marton fue entrando cada vez más en pista y los peloteos ascendieron de nivel. Llegaron algunos errores del sexto cabeza de serie, pero pudiendo jugar muy bien con su primer golpe, pudo llevarse el primer parcial en 38 minutos de juego.
Con más igualdad sobre la cancha, continuando con la tónica del final del primer parcial, Marton se animaba de manera constante mostrando la evolución que ha dado durante este año. Djokovic, por su parte, no se encontraba con aquellas sensaciones del inicio, no lograba jugar tan profundo y estaba cometiendo bastantes errores. En el quinto juego, se llegó a desesperar rompiendo una raqueta ya que tuvo un 15-30 que no pudo aprovechar.
La espiral negativa continuaba acechando y Marton se iba creciendo cada vez más. Encontró el break y después lo confirmó finalizando con un gran revés sobre la línea para situar el 2-5 en el electrónico. La veteranía que posee el serbio en este tipo de instantes pudo ser muy importante. Sacó su servicio en blanco para después ir a por todas en el resto pero no encontró su tenis y se dedicó a meter bola. Fucsovics, sin embargo pudo sentir la presión echando fuera dos bolas pero a base de trabajo y perseverancia el parcial fue suyo.
El inicio del tercer parcial fue muy significativo. El hombre que viene de ganar en Wimbledon y Cincinnati, estaba bastante parado de piernas y a la hora de los intercambios llegaba el error no forzado. Sucedía lo contrario en el húngaro que se le veía con muchísima hambre de querer hacer algo bonito. Tuvo dos opciones de quiebre en el primer juego que Djokovic lo evitó. Después, el serbio pudo reanimarse al disponer una bola de break pero no pudo ser y el siguiente juego, marchó para Marton que le valió para ponerse por delante en el envite.
Sin perder la dinámica aunque su comportamiento parecía bastante pasivo, Novak sabía que la oportunidad llegaría. A medida que el final del set se acercaba, Fucsovics fue notando cada vez más la presión con el serbio ascendiendo sus prestaciones sobre la Arthur Ashe. Por lo tanto, llegó el break para colocarse con 4-4 después de marchar bastantes minutos por debajo. Llegaron los instantes de verdad, el húngaro debía de servir para continuar vivo en el parcial, fue a por ello, era él quien intentaba ganar el punto pero el serbio se situó en modo muro y defendiendo muchísimo a las grandes ofensas de su oponente, celebró el set haciendo levantar a todo el mundo de la pista central de Flushing Meadows.
Tras los 10 minutos de descanso, el serbio regresó con un rostro más cauto y relajado. Sabía que había salido de la quema y que su oponente mentalmente iba a sufrir mucho. Intentando mejorar las sensaciones que no había logrado en juegos anteriores, se metió en pista y fue el quién comenzó a tirar buscando líneas y rápidamente se fue al 0-3.
El húngaro estaba dando sus últimos coletazos, quería ejercer un tenis de ataque y bonito pero de ahí también llegaba el error no forzado. Además, Novak no estaba para perdonar nada y el segundo break fue un hecho. Apretando y poniendo una bola más, llegaron al resto las dos primeras opciones de partido y fue a la segunda cuando lo cosechó finalizando un encuentro que le dio bastantes problemas pero que los pudo resolver. En segunda ronda, chocará con el estadounidense Tennys Sandgren.

