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Un triste final para Aljaz Bedene

Alejandro Arroyo - 10 ene 2018 | 19:48

El esloveno Aljaz Bedene lamenta el final de una historia que no ha podido llevar a buen puerto, la de su relación con Gran Bretaña

El caso de Aljaz Bedene no ha pasado desapercibido porque precisamente, su historia llama mucho la atención. Esloveno de nacimiento y nacionalizado británico en 2015, Bedene no podrá finalmente jugar Copa Davis ni los Juegos Olímpicos bajo bandera británica. Por eso, recientemente ha vuelto a recuperar la nacionalidad eslovena. De todo ello reflexiona sin rencores, aunque con cierta tristeza. Un cambio en las reglas de la Federación Inglesa motivaron este final, que Bedene lamenta.

Aljaz describe, en declaraciones recogidas por la BBC, describe su tiempo bajo bandera británica como un "gran viaje, con un mal final. Y no fue porque no me gustara Gran Bretaña, porque realmente quería jugar para Gran Bretaña. Al final no fue una decisión mía. Fue una decisión de la ITF. Fue difícil, pero lo que hice fue loccorrecto. Hice todo lo que pude. Es una historia triste pero es un nuevo comienzo".

Bedene afirma que no siente arrepentimiento de haber jurado lealtad a su país de adopción. Y niega que se convirtiera en ciudadano británico solo para poder participar en la Copa Davis y en sus ambiciones olímpicas. "No, la razón principal fue que sentí que quería devolver algo al país que me dio tanto. Estaba viviendo allí, y sentía que vivía allí por más tiempo de lo que realmente estaba. Y estaba un poco triste, pero tuve que decidir al final, ya que no era saludable para mí. Realmente quería jugar la Copa Davis y los Juegos Olímpicos. Cuando las cosas están fuera de tu alcance, no es fácil aceptarla la realidad".

El ex número dos británico admite que ha sido un poco extraño ver a 'Eslovenia' junto a su nombre en Doha y Sydney pero espera que los fans británicos lo respalden cuando juegue en Wimbledon. Bedene retendrá su pasaporte británico y sigue entrenando con el inglés Nick Cavaday. A pesar de su tristeza por la forma en que este capítulo de su carrera llegó a su fin, su conciencia permanece tranquila.

"Hice esto con un propósito claro, limpio y honesto. Quiero tener una relación honesta y cercana con todos y he hablado con Stephen Farrow, director de la Federación Inglesa, alguien que me ayudado en todo este proceso. Hice todo lo que pude".