Que no está siendo el año de Tomas Berdych es algo nadie discute, incluso es una afirmación demasiado amable para el checo. Después de salir del top10 y verse superado en los últimos torneos por hombres de tercera línea como Robin Haase o Yoshihito Nishioka, esta tarde en Miami un nuevo reto asomaba en el camino. Andrey Rublev, una de las perlas de la #NextGen, amenazaba más tormenta en el temporal del tenista checo. Pero no fue así. Tomas cerró un triunfo sólido por 6-3 y 6-2 y relaja un poco el ambiente de dudas que se respiraba en su entorno. Su segundo rival en Cayo Vizcaíno será el veterano Gilles Muller.
Berdych toma aire ante Rublev

