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Rafa Nadal: "Me arrepiento de jugar Roland Garros e infiltrarme la muñeca"

El número uno español habló en un acto en La Coruña sobre la última final ante Federer y sobre importantes detalles de sus últimas dos temporadas.

Había ganas de escuchar a Rafa Nadal tras el Open de Australia 2017 tan intenso y emocionante que vivió, ya sosegadas las emociones y los pensamientos. El manacorí estuvo presente en un acto en La Coruña organizado por el Banco Sabadell y en él habló de esa ya famosa final ante Roger Federer en la que se reencontraban en una final de Grand Slam tras más de un lustro sin hacerlo. También plasmó su pensamiento sobre momentos del pasado, como las dificultades acaecidas en 2015 o su participación en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

El balear ha admitido que las sensaciones en Australia han sido magníficas. Por encima de los resultados, el jugar sin dolor y explotando todo su potencial es algo que ha valorado muy positivamente. "Fueron unas semanas muy emocionantes y las he podido disfrutar. En las semifinales pensé, si pierdo él también se lo merece (Dimitrov). A nivel tenístico, el partido más vistoso fue el de semifinales", ha dicho Rafa, que sobre el duelo ante Federer no ha podido sino alabar el tenis del suizo. "Federer hizo mejor tenis y se mereció la victoria. Me presionó constantemente y jugó al cara o cruz en cierta manera. Pero estuvo muy inspirado y los peloteos apenas existieron", ha analizado Nadal.

Un tenista como el mallorquín, tan asociado a la épica y a la agonía y la lucha, tenía que salir contento sí o sí de haber sacado partidos como los que sacó en Melbourne ante Zverev o Dimitrov, ambos de más de 4 horas de duración. "Estoy contento de haber podido jugar esos partidos tan emocionantes y largos. Me satisface más un partido de cuatro horas que de una. El cuerpo queda dolorido pero la mente no. Merece la pena todo el trabajo hecho cuando uno trabaja todos esos meses en casa y ve que se siente capacitado para pelear esos partidos", se ha sincerado Rafa Nadal.

Ahora Rafa está pudiendo saborear la parte más amable y agradecida del tenis. Pero en los últimos tiempos le había tocado experimentar la opuesta, una cara que arrojó muchas dudas sobre su continuidad en el circuito. "En 2015 pasé ansiedad y había cosas que escapaban a mi control. El nivel de tensión me llegó a sobrepasar y fui presa de la competición que me estaba comiendo", ha reconocido el 14 veces ganador de Grand Slam. Rafa ha comparado el tenis con el fútbol, deporte que practicó a gran nivel en su adolescencia. "El tenis es diferente al fútbol y a los deportes de equipo. No tienen nada que ver las caras de los jugadores de fútbol con las de los tenistas. En las nuestras se ve más tensión y nervios, también más presión", ha comentado.

Para nada se ha arrepentido de haber acudido a los Juegos de Río en 2016, a pesar de que iba claramente corto de preparación. "Volvería a jugarlos. No me arrepiento de ello. Es algo único acudir a los Juegos. Sí que me arrepiento de haber jugado Roland Garros e inflitrarme la muñeca. Aunque claro, el lunes todos acertamos la quiniela", ha dicho Rafa, que solo pudo avanzar dos rondas en París ya que no se presentó a la tercera.

En otro orden de cosas, Rafa Nadal ha tenido buenas palabras sobre su nuevo entrenador/asesor Carlos Moyà. "Es ante todo, un buen amigo. Me gusta tener cerca a gente en la que confío y a la que tengo estima personal. Casi ni lo considero una persona nueva en el equipo porque todos ya lo conocían. Él está muy ilusionado y eso me lo transmite", ha admitido.

En cuanto a temas familiares, Rafa ha expresado su deseo de construir una familia en torno a él y su pareja María Francisca Perelló, pero le es imposible mientras siga viajando. "Me costaría tener hijos y yo viajando por el mundo mientras", ha dicho Nadal, que para finalizar ha asegurado que es totalmente feliz en España, a pesar de que ganaría más dinero en otros lugares. "Tendría el doble dinero al pagar menos impuestos pero sería menos feliz. Soy feliz en España", ha sentenciado.