Federico Delbonis estuvo a punto de darle a Argentina el que podría ser el punto más valioso e inesperado de esta final de Copa Davis. El azuleño tuvo contra las cuerdas al número local, Marin Cilic, que tuvo que recurrir a la quinta manga para darle el primer punto de la serie a su país. El número 6 del mundo valoro así una victoria que puede tener un peso extraordinario con el paso de los días.
Delbonis, que igualó dos sets tras ir dos a cero abajo, observó como el croata quedaba desdibujado en el cuarto set, con un doble break a favor del argentino. Tras finalizar la cuarta manga, Marin se vuelve al vestuario para intentar serenarse. Nada más arrancar la quinta manga, Marin rompió y se dirigió hacia la victoria. "Luché tras mi regreso. Lo pasé realmente con los efectos de su servicio, su toque es muy particular. Eso me dio muchos problemas."
A pesar de su mayor favoritismo, pues la diferencia de nivel, ranking y 'cara a cara' eran evidentes, la Davis suele igualarlo todo. Incluso con 2-0 arriba, Cilic sintió la presión. "Nunca dije que el partido iba a ser fácil. Después de todo, esta es la final de la Copa Davis. Todo está muy igualado y va a estarlo hasta el final". EL croata, que lo pasó realmente durante un tramo concreto de encuentro, pudo voltear la inercia del choque
Apagadísimo en el tercer y cuarto set, habló con el capitán croata, Zeljko Krajan, y se fue a vestuarios a templar y calmar lo que en ese momento estaba siendo de Delbonis. Marin volvió renovado y quebró al argentino de entrada. "Decidí tomarme un breve descanso tras hablar con Zeljko. Y tras pisar de nuevo la pista estaba decidido a jugar mejor de lo que lo estaba haciendo".

