En un cómodo y sólido debut, Novak Djokovic comenzó la defensa de su cetro ATP derrotando al zurdo luxemburgués Gilles Muller, siempre incómodo y vertical en esta gira europea indoor. El número 1 cuajó un partido idílico: corto en el tiempo, con buen feeling de principio a fin y sin afrontar apenas tramos complicados -una sola pelota de break en contra-. Un arranque plácido para el defensor del título.
Novak Djokovic inició su andadura en París con un primer set difícilmente mejorable en cuanto a números. El número 1 del mundo, en un contexto complejo, manejando la presión por no ceder el liderato del ranking y por recuperar las sensaciones que ha ido perdiendo desde primavera, mantuvo un nivel muy constante para tratarse de su primer partido en varias semanas. El balcánico ofreció un nivel muy bueno con su servicio, dibujando además 12 golpes ganadores y tres errores no forzados.
World No.1 @DjokerNole is off to a flying start in Paris. Defeats Gilles Muller, 6-3, 6-4, to set R3 Clash with Grigor Dimitrov @bnppmasters pic.twitter.com/qyge0879gX
— TennisTV (@TennisTV) 2 de noviembre de 2016
El encuentro, de ritmo y argumentos muy plácidos para Novak, se desarrolló con mucha tranquilidad para el vigente campeón del torneo. Sin apenas errores en el intercambio más largo, levantando cada revés cortado y, por momentos, brillante en la devolución, el serbio mostró una cara más que reconocible, con una continuidad de las que el jugador valora interiormente. Con el ritmo diesel aún en las piernas, el juego del balcánico rayó a un nivel más que interesante.
Muller, un perfil siempre necesario de visitar la media pista y mantener un alto porcentaje de primeros servicios, ofreció su recurrente tenis ofensivo, con cambios de ritmo súbitos, jugadas muy rápidas y multitud de toques cerca de la malla, un juego que Novak gestionó con tranquilidad, esperando el momento oportuno para romper y manejar el encuentro desde la ventaja en el marcador. Únicamente un momento comprometido: con 1-2, una pelota de rotura que salvó tras un error del luxemburgués.
Cerrado el encuentro tras quebrar con 4-4, Djokovic se marchó a los vestuarios con información positiva, un buen primer paso, mucho margen de mejora, tiempo para descansar y motivación para cerrar el año como mejor raqueta del circuito.

