Concluyó la participación de Garbiñe Muguruza en las WTA Finals 2016 y por ende, su temporada. Y lo hizo con una buena victoria ante la rusa líder del grupo blanco Svetlana Kuznetsova, con un sorprendente 3-6, 6-0 y 6-1. La hispano-venezolana ha comentado en rueda de prensa que no ha sido fácil salir a jugar ese choque en el que ya no tenía opciones pero que le sirve como un buen broche a su comparecencia en Singapur.
Garbiñe ha conseguido contra todo pronóstico llevar al menos una victoria de su segunda presencia en las WTA Finals. Tras hacer semifinales el año pasado, en este solo ha podido ganar un partido, pero al ser el último, le deja un buen sabor de boca a la caraqueña que sin embargo no rebosaba ganas precisamente de saltar a pista sabiendo que no tenía la menor opción de clasificar.
“Se me ha hecho duro jugar ya que no tenía ninguna opción de clasificarme para las semifinales. Además ella ya estaba clasificada”, ha admitido. Pero se queda con lo bueno que le aportó el choque a pesar de que ya no tenía el valor que podía esperarse. “La victoria llegó demasiado tarde pero acabó llegando. Me ha mostrado que el deseo de ganar seguía ahí. Tenía que dar el último empujón”, ha reconocido la vigente campeona de Roland Garros.

Muguruza salió emocionada de la pista y cuenta el porqué. “Estaba así porque sufrí mucho estos últimos meses para clasificarme para Singapur. Luego me sucedió lo del tobillo en Linz además”, recuerda Garbiñe que ha hecho asimismo balance de este año, un balance en el que no confiere demasiado peso a su ya conocida irregularidad.
“Prefiero ganar un Grand Slam por año y no ganar un partido más”, ha dicho. “Me considero una rival peligrosa. Soy consciente de que para estar entre las mejores tienes que ganar torneos importantes o ser constante”, entiende. Y este año claramente ‘ha optado’ por lo primero la discípula de Sam Sumyk.

