Mónica Puig, la calma tras el tornado mediático

La puertorriqueña da por finalizado su mejor año como profesional habiendo logrado el oro Olímpico, su mejor ranking y sobrepasando las 50 victorias en el circuito.

Mónica Puig fue una de las jugadoras revelación de la temporada. La consecución de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro generó una “Monicamanía” en Latinoamérica, que no se esperaba ni la propia tenista. Puig logró tocar una fibra profunda en su país mostrándose siempre orgullosa de ser ‘boricua’ y de llevar la bandera de Puerto Rico alrededor del mundo. Cuando pisó su país natal comprendió el impacto que había provocado gracias a su tenis en Río de Janeiro al ser la primera representante de Puerto Rico -hombre o mujer- que logró llevarse una medalla de oro en la historia de los Juegos Olímpicos y la primera en obtener un título para su país.

"Todo el país me mira, y cuando los oigo decir, 'Estamos trabajando duro para ser como tú', me hacen sentir que soy un gran ejemplo para Puerto Rico”, comentó unas semanas atrás la tenista. “Puerto Rico significa todo para mi y realmente se trata de mostrarlo al mundo. La medalla dorada que gané no era solo para mí, era para Puerto Rico. Quiero que todos puedan disfrutar su experiencia”, insiste la tenista.

Ahora, y tras asimilar lo hecho en la presente temporada, donde alcanzó su mejor ránking histórico (27º) y sobrepasó las 50 victorias a lo largo de todo el año, Puig necesita tomarse un respiro. “La temporada 2016 terminó para mí. Ha sido una gran temporada llena de fabulosos logros y quiero agradecer a mi gran equipo y a mi familia por ser el mejor apoyo en el torbellino de este año”, publicó la jugadora en las redes sociales.

Mónica terminó el año agotada por el mix de emociones que sintió a lo largo de los últimos meses. “No puedo esperar para disfrutar de un merecido descanso antes de iniciar la pretemporada para el 2017”, agregó.

La 'boricua' vivió una oleada de atención mediática tras Río de Janeiro, estuvo en boca de todo el mundo en su país y allá donde iba y esto terminó afectándole a nivel personal. No rindió como se esperaba en el último tramo del curso, sintió la presión extrema que se le puso sobre sus hombros y demostró que no es fácil gestionar emocionalmente una victoria que no sólo fue suya sino de todo un país.

Pese a todo lo vivido, Puig terminó su escrito en las redes sociales con una frase: “El 2016 fue la temporada más memorable de mi carrera hasta la fecha”. Y lo fue pese a que la presión le pudo en los últimos meses. Tras sus vacaciones, tocará volver a las pistas, dejar atrás el 2016 y poder seguir trazando su camino con el objetivo de mirar siempre hacia delante. Si lo logra, hay una tenista con coraje, ilusión, nivel y garra, que puede dar pelea en lo más alto del circuito femenino.

Comentarios recientes