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Muguruza: “Quiero tener el control”

La vigente campeona en Pekín está jugándose en la capital china gran parte de sus opciones de estar de nuevo en las Finales WTA. Está focalizada en sus chances.

Garbiñe Muguruza está muy cerca de comprar por segundo año consecutivo su billete para las Finales WTA de Singapur a disputarse a finales de octubre. La hispano-venezolana lleva ya dos victorias en la capital china, allí donde pegó un severo puñetazo sobre la mesa la pasada temporada. Dos victorias consecutivas que le han colocado en los octavos. Aunque la perspectiva de enfrentarse a una entonada Petra Kvitova podría llevar al pesimismo, la de Caracas confía en su juego y es sabedora de lo importante que es dar un último empujón en esta larga temporada, plagada de momentos agridulces, pero en la que todo queda eclipsado por su título en Roland Garros.

Contra Yulia Putintseva, esa menudita pero tremendamente guerrera e indigesta tenista kazaja, Garbiñe supo templar los nervios, aquellos que le hicieron desperdiciar dos saques para cerrar el partido y dos puntos de encuentro. Tuvo que ser en la muerte súbita donde la española sellara su pase a la ronda de las 16 mejores del último Premier Mandatory del curso.

Estaba realmente centrada en mí”, asegura Muguruza en declaraciones que recoge WTATennis.com. Garbi conocía perfectamente a la rival a la que se medía, una jugadora que ya había arruinado los pasos de Carla Suárez en Roland Garros en este 2016. “Es una luchadora, sale ahí a luchar cada punto. Yo pensé, ‘ok, sé que ella va a estar siempre ahí, sé que va a tratar de hacerme el partido lo más difícil posible’”, comenta Garbiñe. “Pero voy a centrarme en mí. Yo tengo el control del partido”, cuenta.

Desde luego, la tenista entrenada por Sam Sumyk demostró tener el control y la batuta del choque durante la primera manga que resolvió por 6-2, pero esa dominancia fue desvaneciéndose en el segundo set, que acabó decidiéndose en el ‘tiebreak’. “Estoy muy contenta de haber cerrado el partido en el ‘tiebreak’ porque se estaba poniendo cada vez más duro”, admite Garbiñe. “Ella se estaba metiendo cada vez más en el choque. Los desempates son momentos delicados. Te notas un poco más nerviosa y más tensa”, asegura.

Superado el segundo escollo en el periplo por Pekín, la española deberá esperar para conocer a su rival de octavos de final. Presumiblemente será la checa, reciente campeona en Wuhan, Petra Kvitova, que viene como un tiro. Muguruza no teme la pegada de la de Bilovec, que le ha llevado a tumbar a la nueva número uno Kerber y a arrollar a tenistas de la talla de Halep o Cibulkova. “Ambas tenemos claro nuestros mejores golpes. Tenemos eso sí, distintas bases de juego. Yo soy española, es totalmente diferente”, considera. “Yo puedo ser agresiva a veces, otras veces puedo reducir el ritmo un poco. Soy capaz de alternar. Ella en cambio es muy agresiva y ya está”, analiza Muguruza.

Lo está claro es que Garbiñe quiere el cetro del encuentro porque sabe que su más que posible rival, que también puede serlo para luchar por una plaza en Singapur, lo querrá. “Quiero tener el control”, afirma la caraqueña. Un control tanto sobre el partido como sobre su futuro inmediato, que pasa por sellar su pase a las Finales WTA.