Un episodio de inseguridad se vivió el pasado sábado durante la disputa de la fase previa del US Open: un hombre de entre unos 25 y 35 años de edad intentó secuestrar una joven de 11 años en el recinto de Flushing Meadows. Según las autoridades, el sospechoso supuestamente trató de llevarse a la menor cuando ésta presenciaba junto a toda su familia los entrenamientos de los jugadores, que a partir de hoy mismo competirán en el último Grand Slam de la temporada.
Una vez ocurrido el incidente, las personas involucradas en él decidieron reportar a la policía lo sucedido y destacaron que el hombre se acercó a la niña, la agarró por el brazo y la amenazó diciéndole que si no la acompañaba le haría daño. A pesar de los avisos del supuesto secuestrador, la pequeña pudo escaparse del hombre y regresó con su familia.
Según la agencia EFE, la Policía rápidamente se puso a trabajar con el objetivo de dar con el sospechoso. A través de las redes sociales se informó de lo ocurrido, se advirtió a los visitantes y se explicó que el hombre, que tenía entre 25 y 35 años, fue visto por última vez vestido con pantalones cortos, camiseta a rayas y con gafas de sol.

Fuertes medidas de seguridad
El US Open tiene unas medidas de seguridad extrema: entre otras cosas, hay unidades móviles capacitadas con súper computadoras, que reciben y procesan todas las llamadas de teléfono que se originen dentro y fuera del Centro Nacional de Tenis. Además, estas llamadas demoran en conectar entre unos 5 y 10 segundos, con el objetivo de que ningún terrorista pueda utilizar el sistema telefónico para "activar" algún artefacto explosivo a "control remoto".

