Nos dejó con dudas Garbiñe Muguruza tras perder por 2-6 el primer set evidenciando problemas de salud y verla respirar de forma agitada al comienzo del segundo. Supo levantar el partido con mucha garra y lucha y se llevó los dos siguientes sets por 6-0 y 6-3 ante la belga Elise Mertens. Una victoria de mucho mérito para lo mal que pintaban las cosas al finalizar el primer set.
Mal comienzo de Muguruza en el partido. Desde el primer momento, la hispanovenezolana no se encontraba en la pista. Al igual que sucediera el año pasado en el US Open, su cabeza no parecía estar al 100% en la cancha y eso le impedía llevar el control del encuentro. La belga no es una tenista que salga a especular y desde el primer momento que vio dudar a Muguruza, empezó a empujar y a distanciarse en el marcador y en ningún momento parecía que Garbiñe podía recuperar el terreno perdido en un primer set que acabó finalmente llevándose Mernets por un claro 6-2. Algo no iba bien.
En el descanso, Muguruza llamó al médico. No parecía tener ninguna lesión sino que la cosa iba más por algún tipo de enfermedad. Quizá el intenso calor o alguna otra cosa que no hemos podido llegar a saber, pero no pintaba demasiado bien la cosa para la ganadora de Roland Garros, que respiraba de forma muy agitada en los primeros puntos de este segundo set.

No sabemos si llegó a encontrarse mejor tras ver al médico o que viéndose enferma, soltó un poco más el brazo, pero el inicio de segundo set de Muguruza fue más por el camino que todos esperábamos de ella antes de empezar. Mucho mejor posicionada de pies en el fondo, con mejores apoyo y moviéndose mejor por la línea de fondo, los drives y golpes de revés de la número 3 del mundo fluían como agua por el río y eso le permitía conseguir varios winners con mucho margen para cometer menos errores. En sólo 30 minutos, Garbiñe le endosaba un rosco a la belga y llevaba el partido al set decisivo.
La regla de calor, sólo disponible para las chicas (la ATP no consiente esta regla para los hombres), se hizo efectiva en el descanso de este segundo set. Las dos se fueron al vestuario y pudieron descansar durante 10 minutos del intenso calor y la humedad que caía sobre Nueva York. Ese parón le vino muy bien a Mertens, que supo recolocar sus ideas un poco ya que en este comienzo de tercer set veíamos mucha igualdad entre ambas tenistas.
Muguruza parecía haber dejado atrás definitivamente sus problemas ya que la vimos defenderse como gato panza arriba desde la línea de fondo ante los palos de la belga, que la movía de lado a lado. Pudo romper Muguruza y ponerse 3-1 arriba. Ese servicio suyo era clave para poner tierra de por medio y hacer que tres juegos quizá fuesen demasiado para Mertens, pero un buen juego de la belga y varios errores de la número 3 del mundo, que no supo sentenciar cuando pudo, hizo que Mertens volviera al set y al encuentro.

Muguruza no se desesperó y siguió aferrándose al fondo de la pista con uñas y dientes para seguir con vida en el encuentro. Mertens no terminaba de encontrar el hueco que rompiera la barrera de Garbiñe y tras mucho tirar, se le escapaba una bola a la belga que le dejaba a Muguruza la opción de servir para llevarse el encuentro.
Muguruza salva un inicio de torneo en el US Open que parecía perdido tras ese primer set y avanza a la siguiente fase donde se enfrentará a la letona Anastasija Sevastova, que se deshizo en dos sets de la eslovaca Schmiedlova.

