Con el partido ciertamente encarrilado para Kei Nishikori, Stan Wawrinka resumió bien lo ocurrido en el primer set, un golpe psicológico que derivó en un segundo cerrado con rapidez, con un punto en concreto que explicó gráficamente la desconcentración del suizo. Un fallo garrafal que tanto la grada como él mismo trataron de entender con humor.
Wawrinka y un fallo estrepitoso para olvidar... con humor

