Yulia Putintseva ha vuelto a poner a prueba a Serena Williams desde un patrón de juego paciente, pesado y de mucho sacrificio físico. Aunque ya está en semifinales y busca su tercer título en París, no hay duda de que Roland Garros supone el Grand Slam donde más opciones tienen las demás jugadoras de plantar cara a la menor de las Williams. De eso hablaron recientemente Na Li y Arantxa Sánchez Vicario, testimonios recogidos por la web oficial de Wimbledon.
"No se puede tener miedo, es necesario tener un plan y hacer que se mueva mucho por la pista de lado a lado. Parece fácil, pero es difícil", comenta la campeona china, que logró alzarse con el título en 2011. Por su parte, Arantxa se enfoca en las condiciones que presenta la arcilla de por sí para creer que las opciones siempre se abren un poco más. "Tal vez aquí es un poco más factible, porque es una pista más lenta, y las bolas pueden ponerse mucho más pesadas. Así, se tiene un poco más de tiempo para defenderte de sus disparos. Los puntos han de ser más largos y debes lograr sacar muy bien porque con el segundo ataca muchísimo".

Na Li destaca el hambre que aún sigue teniendo Serena a pesar de su edad. Busca el récord de Graf y eso le sigue moviendo hacia nuevos retos. "Cuando uno tiene su edad, con esa confianza y esa experiencia... no importa lo demás. Ella también tiene pasión, porque sigue en el circuito después de tantos años. Sigue teniendo bastante hambre de ganar títulos".
Para Arantxa resulta fundamental ser muy paciente, tener fe durante todo el encuentro a pesar de ir por debajo; tener muy clara la táctica. "Yo no era una jugadora muy potente, pero usaba mi plan de juego y mezclaba mucho las alturas. Creo que frente a Serena has de hacerlo. Nunca se le debe ofrecer dos veces seguidas el mismo tipo de bola. En condiciones así, la pelota va a ser mucho más pesada. La arcilla requiere mucha paciencia, así que quien prepare mejor los puntos, tendrá más oportunidad de ganar aquí".

