El próximo otoño se comienza a rodar una película sobre la intensa rivalidad que vivieron Björn Borg y John McEnroe. Al astro sueco lo va a interpretar el también sueco Sverrir Gudnason. Os dejo aquí una fotillo en la que se puede valorar que la criatura puede dar el pego físicamente. Gudnason es buen actor, seguro que lo hace bien. Todo correcto hasta aquí.

Si ya la noticia de semejante proyecto es interesante de por sí, su interés se dispara hasta la estratosfera por lo realmente alucinante de la noticia del actor al que han escogido para dar vida al gran Mac: Shia LaBeouf. Alguno diréis: "el muchacho de las pelis de Transformers, ajá, ¿y?". No, tenísfilos míos, esos tiempos pasaron. Estamos hablando de un colgado capaz de frikadas como ir con una bolsa de papel al festival de Berlín en la cabeza con el mensaje "ya no soy famoso" escrito o de abrirse brechas en la cara con cuchillas de afeitar "porque así es el personaje". Ver a un actor de carácter imprevisible y volcánico interpretar al tenista imprevisible y volcánico por excelencia puede derivar en un entretenimiento de primer orden. Lo que era un biopic más en la eterna lista de biopics anodinos y realizados con plantilla que se producen en Hollywood cada año ha pasado con el fichaje de LaBeouf a llamar la atención del respetable. ¿Os apetece ver la peli?

