Con una tremenda profesionalidad y soportando el dolor del resbalón, un recogepelotas fue testigo de que a veces, los sprints que realizan hacia la esquina tras recoger las pelotas que el jugador descarta conllevan su riesgo.
The perils of being a ballboy in Barcelona. Ouch! -- ------ pic.twitter.com/dCa3dmuW6o
— Stroppa Del (@stroppadel) 18 de abril de 2016

