La suerte no se ha aliado con Tommy Haas que tras superar varias operaciones de hombro en los últimos años e intentar acabar su carrera de la mejor forma, pudiendo competir bien y sin dolor, ayer tuvo que pasar por una nueva cirugía, esta vez en su pie derecho. A sus 38 años, lejos de que esto le termine de romper sus ilusiones y que le haga pensar en una retirada, el alemán ya planea su regreso.
Todo ocurrió el pasado mes de octubre, mientras Haas entrenaba en una de las pistas del Masters 1000 de Shanghai. El tenista sintió unas molestias en el segundo dedo de su pie derecho, pero no le dio mayor importancia. Durante su partido de primera ronda ante Kevin Anderson, el dolor fue a mayores. "Comencé a sentir un dolor muy intenso", explica Tommy desde el Hospital para la ATP, añadiendo que apenas podía apoyar completamente su pie.
Tan sólo pudo jugar un partido más la temporada pasada. Fue en Viena y en su derrota en tres sets ante Tsonga, sintió durante todo el encuentro el mismo dolor, lo que le hizo recibir los consejos de los doctores de que tenía que descansar. Pero pasaban las semanas y el dolor no remitía. Tenía una fractura en un ligamento y una rotura en el tendón de su dedo. No podía correr, ni apenas caminar. Eso le hizo a Haas tomar la decisión de pasar por el quirófano aun a sabiendas de que el periodo de baja sería bastante alto de nuevo.
Porque se estima que tendrá que esperar otros seis meses para estar totalmente recuperado. Esto hace que se pierda por completo la temporada 2016 y muy probablemente no le veamos por el circuito hasta el año que viene. ¿Supone esto un revés a las ganas de Haas de seguir en activo? Para nada. El alemán tan sólo piensa en recuperarse lo antes posible y volver cuando esté ya a punto de cumplir 39 años. "Así son las cosas. Ahora sólo debo dejar que el periodo de recuperación haga efecto", asegura.
Esta es la novena operación que ha tenido que sufrir Haas en su carrera. Varias en el hombro, el codo, la cadera, el tobillo y ahora el pie. Él sabe que este nuevo infortunio será complicado de superar a su edad, pero Tommy tiene una motivación muy importante para hacerlo y es que quiere que su hija Valentina vea a su padre competir desde el box en los mejores torneos del mundo para que tenga ese recuerdo de él.
"Sé que hay posibilidades de que no sea capaz de superar esto. Sé que será muy duro, pero no tengo dudas en mi mente de que voy a intentarlo", sentenció Haas con gran determinación. A él, mejor que nadie, se le podría cantar la letra de Miguel Ríos y decirle: "Los viejos rockeros nunca se mueren".

