El pasado fin de semana Stan Wawrinka se alzaba con el triunfo en Dubai. El suizo conseguía de esta manera la victoria en su novena final consecutiva logrando por el camino títulos en Grand Slams, Masters 1000 y derrotando a rivales de altísimo nivel como Federer, Djokovic o Nadal. Echando un ojo a los números, Stan demuestra que es un hombre de momentos importantes dejando unos números brutales en estadísticas como finales o tiebreaks ganados.
Hay que considerar que existen dos Wawrinkas. Uno antes de 2014 y otro a partir de entonces. El de Lausana dio un salto cualitativo importante a partir de aquél año, con la victoria en Australia ante Rafa Nadal, y cambió por completo convirtiéndose en un tenista hasta entonces desconocido. Es por eso que debemos tomar sus datos a partir de ese año para escenificar lo conseguido por Stan y que se ajusta más a la realidad del tenista que es hoy día.

Desde 2014, toda final que ha disputado Wawrinka la ha ganado. Y no hablamos de finales en torneos pequeños sino que las hay de todos los gustos.
2014: Chennai ante Vasselin, Australia ante Nadal, Montecarlo ante Federer.
2015: Chennai ante Bedene, Rotterdam ante Berdych, Roland Garros ante Djokovic, Pekin ante Paire.
2016: Chennai ante Coric, Dubai ante Baghdatis.
Con esas nueve finales de forma consecutiva, iguala a Djokovic en esta estadística y se coloca a cinco de Rafa Nadal y a 15 de Roger Federer.
Norman, el artífice de su cambio
Decían de él que era un hombre demasiado 'suave' y que no era capaz de lidiar con los grandes momentos. Es entonces cuando Magnus Norman aparece en su camino y hace de él un tenista nuevo. Hasta su llegada, poseía una estadística completamente diferente en finales donde había conseguido la victoria en 4 de ellas de 13 disputadas. Pero su cambio y mejora mental no se ve sólo en las finales ganadas, también en un aspecto básico donde la fuerza mental logra diferencias respecto al resto: los tiebreaks.

Los desempates son momentos muy tensos en los que muchos tenistas tienden a sufrir demasiado ante la presión de fallar y tirar por la borda todo el trabajo hecho durante 12 juegos. Históricamente, este tipo de juegos han sido campo de los grandes sacadores pero que tenistas como él tengan un gran número en esta estadística demuestra lo bueno mentalmente que es el suizo y lo bien que sabe jugar los momentos importantes. Así pues, vemos que hasta 2014, su récord en tiebreaks era de 102-131, consiguiendo sólo un 43.7% de ellos. A partir de entonces, el dato cambia a 59-23, llevándose el 72% de los disputados.
Stan acumula además ocho desempates consecutivos ganados y tiene sus miras puestas en el récord establecido por Andy Roddick que logró 18 tiebreaks seguidos.
En otras estadísticas a tener muy en cuenta donde el factor mental influye determinantemente, en 2015 Stan logró salvar 288 bolas de quiebre de 426, lo que arroja un dato del 68%, al mismo nivel que Djokovic o Federer. En este 2016 lo está superando incluso hasta el momento ya que lleva un 72% de bolas de rotura salvadas (54 de 75). También, según la ATP, tras haber sufrido una rotura de saque y sin ser un gran restador, Wawrinka ha conseguido devolver el break justo a continuación en un 26% de las ocasiones.
Datos y números que demuestran que Wawrinka es un hombre de momentos importantes y es que si llegas a una final y en ella te vas a encontrar con él, ya puedes echarte a temblar.

