El australiano Nick Kyrgios dejó en los cuartos de final de Dubai ante Tomas Berdych uno de los gestos de mayor deportividad del año. Demostrando que tiene valores dentro del mundo del deporte, el de Canberra escuchó cómo el juez de línea cantaba malo un primer saque de Berdych y le aconsejó a su rival pedir el ojo de halcón. El checo lo hizo y efectivamente, la bola había sido buena por lo que el punto subió a su marcador.
Kyrgios se marca uno de los gestos de mayor deportividad del año

