Jo-Wilfried Tsonga ha elegido en este 2016 la tierra batida sudamericana -también jugará en Brasil- en lugar de jugar en pista dura indoor en su país. Quizás es parte de cierta evolución personal que ha tratado en una interesantísima entrevista con el diario argentino 'La Nación'. El de Le Mans se muestra en su discurso mucho más relajado y consciente, como la totalidad de los jugadores que van pasando de la treintena y admiten valorar con especial sensibilidad estos momentos de sus carreras deportivas.
Tsonga comienza la charla sincerándose sobre cómo veía su juego en los últimos tiempos. "De golpe me encontré haciendo solamente lo que mi entrenador me decía dentro de la cancha y no siendo yo mismo. Jugaba como mi coach quería. Desde hace un tiempo he decidido que quiero disfrutar, ser espontáneo y que mi nuevo entrenador (Thierry Ascione) sea sólo mis ojos fuera de la cancha, pero no que me obligue a jugar como él quiere".

Es esa madurez cumplidos los 30 lo que modifica el visor de muchos jugadores; más reflexivos. "A los 30 años cambiaron muchas cosas en mí: soy un tipo más adulto, aunque siga siendo joven (sonríe). Antes, lo único en mi vida era el tenis. Para ser honesto, trataba de ser ganador en mi profesión y nada más. Ahora, además, construyo otras cosas fuera del tenis que me dan la posibilidad de estar más relajado, tratando de disfrutar cada momento. Cuando era más joven todo era más vertiginoso. El tenis es muy exigente e individual. Hoy disfruto más de viajar, de conocer gente, de hablar con desconocidos".
Argentina y Francia viven una relación particularmente parecida en su relación con la Davis, pues ambas naciones han juntado las mejores generaciones posibles y no han conseguido levantarla. "Es raro que Argentina no haya ganado la Davis, porque en los últimos años tuvieron muchos jugadores en el top 20, top 30, pero no es fácil. Francia no la gana desde hace muchos años (2001) y tal vez en este tiempo tuvimos el mejor equipo de casi todas las épocas. Es una competición especial y si quieres ganarla necesitas a un jugador que pueda ganar dos puntos seguros, una estrella que asegure eso".

A cualquier jugador del mundo le requieren para valorar el contexto actual, dominado por un nombre: Novak Djokovic. "La diferencia es que es un poco mejor casi en cada circunstancia del juego en comparación con el resto. Esa es la principal diferencia. Hoy es mejor que todos. Sus devoluciones son mejores que ninguno, mantiene la pelota en la cancha como nadie, saca bien y está mentalmente más fuerte que todos. Está dominando el juego por todo eso. La parte más difícil del tenis es resetear la mente, reiniciarla y dejar lo que pasó y seguir adelante sin pensar. Y Djokovic tiene esa característica. Personalmente, trato de ser positivo todo lo que puedo, pensar en algo más allá de lo que acaba de pasar".
Por último, y de entre varios temas, Tsonga se detiene con dificultad en los atentados que han golpeado a París en los últimos meses. "Tenía familiares y amigos que estaban en la ciudad en ese momento. No es fácil recordar. Fue duro. Hay muchas cosas que se te cruzan por la mente en esos momentos, es difícil controlarse, fue muy triste, un momento muy malo para todos los franceses y espero que nunca vuelva a pasar. Queremos paz".

