Vivimos una época de constantes tiranías. En esta, la de Djokovic, el Open de Australia se ha convertido en territorio de veto por parte del actual dominador del tenis mundial. Como ha ocurrido en Roland Garros y Wimbledon en los últimos 10-12 años, Melbourne tiene un dueño. Allí, el serbio busca colocarse en la cima histórica de ganadores del major australiano, donde sólo le separa un peldaño para imitar a Nadal (París) y Federer (Wimbledon). Los tres mejores jugadores de este siglo han tiranizado un Slam concreto. Si Novak gana el torneo, tres de los cuatro grandes tendrán a uno de ellos tres como su máximo campeón histórico.

A Djokovic le separa un cetro de Roy Emerson. La leyenda aussie cazó seis títulos en la década de los 60 y en las cuatro décadas posteriores ningún jugador se le acercó, hasta que Novak se inspiró como en ninguna otra pista del circuito para comenzar su escalada. Con la inercia demoledora de 2015, un descanso idílico en diciembre y una exhibición impactante en la final de Doha, las quinielas apuntan a él como el amplísimo favorito al triunfo.
En Melbourne llegó su bautizo en territorio Slam, tras derrotar a Federer en semifinales y remontar un set adverso a Tsonga en la final de 2008. En 2011 comenzó su lustro de supremacía ganando también al suizo en semis y a Murray en la final con una superioridad realmente incontestable. 2012 ante Nadal, en una final para el recuerdo, y 2013 y 2015 ante Murray completan su actual hegemonía en suelo australiano.

Tras Djokovic, Andre Agassi, Jack Crawford, Ken Rosewall y Roger Federer figuran con cuatro entorchados, por lo que el suizo, que además podría cruzarse con el balcánico en semifinales, tendría en esta edición la oportunidad de empatar a Novak e igualar sus triunfos, cinco, con los del US Open. De cualquier manera, si Novak gana en Melbourne, tres de los cuatro grandes tendrán a un miembro del Big Three entre sus máximos campeones.
Nadal domina históricamente en Roland Garros, con nueve títulos; en Wimbledon, Federer empata con Sampras y Renshaw a siete. El US Open parece más complicado que pueda ser liderado por Federer, Djokovic o Nadal. Serbio y español están muy lejos, con dos victorias, a cinco de las siete de Tilden, Larned y Sears, mientras Federer cuenta cinco, más cerca pero igualmente difícil. Una victoria del número 1 en Melbourne añadiría un récord más a la época más dorada que ha visto el tenis.

