David Ferrer luchará con Andy Murray por un puesto en la final del Masters 1000 de Paris Bercy tras batir al estadounidense John Isner en tres mangas (6-3 6-7 6-2), después de sacar para partido en el segundo set y de ofrecer una auténtica exhibición al resto hasta tal momento. Isner terminó muy mermado, al borde de la retirada, y no pudo completar una remontada que le hubiera situado como top-10 a final de año por primera vez en su carrera y otorgado una plaza de suplente para el Masters de Londres.
Los datos del primer parcial asustan. El alicantino alzó la voz, como si en juego estuviera la condición de mejor restador del circuito. Isner, seguramente uno de los tres mejores sacadores de la historia, sirvió un 80% de primeros, todos a 200km/h o más, ante un rival de 1'75 y que se caracteriza por restar hacia delante. El resultado fue que el 50% de puntos con primer servicio del americano se los llevó Ferrer, que durante los dos primeros sets estuvo muy cerca de generar bola de break en cada turno.
Victory for @DavidFerrer87, poor #Isner was out on his feet at the end #BNPPM https://t.co/kRsZ9udpkC pic.twitter.com/6b6d3hDH7e
— TennisTV (@TennisTV) noviembre 6, 2015Fue una exhibición de talento en la devolución, tocando los aces potenciales y generando un resto ventajoso en infinidad de ocasiones. Puesta la pelota en juego, Ferrer comenzó a moverse con su habitual ritmo. Invirtiéndose una y otra vez para encontrar su drive, Ferrer estaba desarbolando a Isner desde todo punto de vista. Al americano únicamente le quedaba claudicar, pues en la citada segunda manga, David también quebró y sirvió para ganar. 40-15 arriba. Dos match points.
En un giro tremendo, Isner se lanzó insconciente a por la pelota y conectó golpes ganadores hasta quebrar de vuelta. Se aseguró el desempate y allí volvió a marcar la diferencia con dos reveses, uno alto y cruzado y otro plano y paralelo que igualaron el choque. El arrojo tenía recompensa.
El sobresfuerzo comenzó a pagarse en los primeros juegos del set definitivo, cuando el muslo de Isner, ya vendado desde que comenzara la contienda, se resintió. El americano decidió acabar lesionado, con Ferrer quebrando hasta en dos ocasiones y logrando un billete para las semifinales de mañana sábado.

