Garbiñe Muguruza supo remontar un partido complicado y terminó venciendo a la croata Mirjana Lucic-Baroni por 1-6, 6-2, 6-2 para clasificarse a los cuartos de final del WTA de Beijing. En su día de cumpleaños número 22, Muguruza también certificó de forma matemática su participación en la ‘Copa de Maestras’ de Singapur por primera vez en su carrera. Un festejo por todo lo alto para Garbiñe y para el tenis español que por primera vez en 15 años tendrá representación en el torneo femenino que cierra la temporada.
Garbiñe Muguruza salió algo dormida a la cancha ‘Lotus’ del complejo tenístico del Abierto de China. Tensa y espesa en su tenis, la española no estaba fina desde el fondo de pista, el saque no entraba y tampoco encontraba la actitud correcta para afrontar uno de los partidos más emocionales de los últimos tiempos.
Lucic-Baroni, experimentada y astuta, olió la tensión en la rival y aprovechó para ponerse sólida desde el fondo, agresiva y para darle duro a la pelota. La croata dominaba a la española en todas las facetas y en un visto y no visto, en poco más de 25 minutos, se quedó con la primera manga por 6-1. Muguruza estaba tan desquiciada que despedazó su raqueta contra el suelo ganándose una advertencia del juez de silla y la sorpresa de los chinos que miraban incrédulos cómo la española transmitía todas sus emociones y mostraba sus nervios partiendo su herramienta de trabajo.

Sin embargo, fue acabar el primer set, tener una charla con su entrenador y poder liberarse de la tensión. Garbiñe supo apaciguar los nervios, empezó a moverse mejor desde el fondo de pista, se calmó y comenzó a hacer lo que verdaderamente sabe. Se volvió agresiva, afinó la mira y decidió repartir tanto de derecha como de revés. Le ganó un paso a la pista, se volvió más sólida con el saque y se puso como una fiera al resto, pegando fuerte desde la primera pelota. El partido dio un giro radical y Muguruza, en otro visto y no visto, igualó el marcador con un 6-2 en el segundo set.
En la tercera manga, la cumpleañera no aflojó. Aprovechó la inercia positiva del set ganado y se fue comiendo a la rival que vio como un camión le pasaba por encima. Muguruza había cambiado el rumbo del encuentro y sabía que dependía de ella el ganarlo. Así fue como por la vía rápida despachó por un contundente 6-1 a la croata para festejar de la mejor manera posible su cumpleaños número 22.

Al término del encuentro, organizados de la WTA le obsequiaron a Muguruza un pastel por su aniversario y le entregaron el billete oficial a la WTA Finals de Singapur. Olvidado el tema de la Copa de Maestras, Garbiñe ya se puede centrar pura y exclusivamente en Beijing donde está entre las ocho mejores y buscará las semifinales ante Bethanie Mattek-Sands.

