La ruptura entre Roger Rasheed y Grigor Dimitrov ha dejado a un buen talento como el del búlgaro y a un reputado entrenador esperando por una nueva aventura que amanezca próximamente. En el caso del australiano, la prensa del país -en concreto el portal Perth Now-, recogiendo opiniones de ex-jugadores, incluída la de Pat Rafter, director de Tennis Australia, ha puesto sobre la mesa su nombre como próximo coach de Nick Kyrgios, compatriota y con entrenador interino en la actualidad.
El propio Kyrgios rompió su relación profesional con Todd Larkham en vísperas de Wimbledon, al igual que ocurriera un año atrás con su ex-entrenador Simon Rea. Actualmente, Nick trabaja con su manager John Morris como entrenador interino hasta que surja una nueva oportunidad de trabajar con otro entrenador.

Compatriotas y ex-jugadores como Wally Masur, Darren Cahill o Mark Woodforde cree que la opción Rasheed para Kyrgios sería idónea. Es sabido que el propio Rasheed manifestó que vería con buenos ojos colaborar en el futuro con el de Canberra, siempre y cuando Tennis Australia diera su aprobación, relación que podría ordenar el tenis y la mentalidad dispersa y peculiar del joven Nicholas.
Para Pat Rafter, director de Tennis Australia, la persona elegida debería ser alguien por el que Nick sienta un respeto y admiración. "El único que le puede entrenar es una persona a la que Nick quiera escuchar. Él sabrá, pero tiene que estar listo para escuchar a esa persona, quien quiera que sea. Será una decisión de Nick, que tendrá que decidir con el tiempo".
La personalidad de Kyrgios, así como sus manifestaciones acerca de un cierto desinterés por el tenis, han dejado ciertas dudas de cara a su predisposición de intentar ser el mejor jugador posible. Recuperar ese compromiso sería parte del trabajo de un Rasheed conocido por imponer un alto nivel de intensidad física y emocional en sus jugadores.

