La cita más importante del calendario tenístico, la más importante de la historia del tenis, apura sus días para poder decir que son el centro del mundo de la raqueta y del deporte. El legendario pasto británico viene realizando una cobertura previa y refuerzo de marca sin precedentes en el major londinense, calentando los motores de un Wimbledon que tiene tres principales favoritos en categoría masculina. Tras ellos, una incógnita. La superficie fomenta la sorpresas y el rendimiento previo se difumina en las pistas más imprevisibles de todo el circuito.
Es difícil pensar que Novak Djokovic, Andy Murray o Roger Federer van a fallar a la vez, por lo que sus candidaturas son las más sólidas, y probablemente las únicas reales y principales. El número 1 del mundo acumula tres temporadas y media sin sumar dos Grand Slams en la misma campaña. Tras su histórico 2011, nadie duda de que Novak Djokovic es el referente del tenis masculino en el último lustro y viene desarrollando un 2015 impresionante. Vigente campeón del torneo, el serbio acumula tres finales y una semifinal en las últimas cuatro ediciones. Uno de los dos máximos favoritos.

El otro nacería de entre Andy Murray y Roger Federer. El británico viene lanzado, llegando de manera inmejorable a la hierba capitalina. Ha vuelto a ganar en Queen's y seguramente sea el jugador más completo sumando movilidad y estabilidad en hierba, juego de fondo y agresividad. Recuperada la mentalidad y el equilibrio, va a ser complicado tumbar al escocés. Ganarle tres sets en hierba a Andy Murray en 2015 parece una empresa reservada a poquísimos competidores.
El suizo no se ha bajado del barco de la competitividad. Ha ganado torneos en tres superficies diferentes y acumula seis finales en 2015. Nunca se le puede descartar pero sí parece complicado que si el sorteo le da la espalda pueda ganar a Novak y Andy a cinco sets si se da el caso. 2014, con Nadal cayendo en octavos y Murray nublado entre cambios de entrenador, Federer aprovechó la oportunidad para jugar su novena final en la Central. Para muchos, una de las últimas balas del helvético, pero con grandes opciones de buscar su 18º grande. Buscando otro mordisco a la historia.

Por detrás, una carrera por taparse cuanto más mejor. Si Stan Wawrinka deshizo el orden establecido sobre la superficie más lenta, la hierba de Wimbledon podría volver a repetir semifinalistas de cierta sorpresa. Janowicz en 2013, Dimitrov o Raonic en 2014 son el ejemplo. Si tenemos en cuenta que 3 de los últimos 6 Slams fueron ganados por jugadores ajenos al 'Big 4', el principio de cierta tendenca podría remarcarse en césped.
Casos como Marin Cilic, de presente complicado y casi descartado para cruzar los cuartos por su año, podría representar ese papel. El propio Wawrinka, dando un paso adelante y siendo competitivo al máximo en una superficie tan extraña para su tenis de swings largos y posiciones retrasadas. Y grandes sacadores que podrían ser héroes por un día y dinamitar jornadas concretas con eliminaciones sorprendentes de favoritos: Isner, Anderson, Kyrgios, Tomic. Por último, nunca se puede descartar la aparición de un doble campeón. Sin presión y con un camino que le dé tregua en la primera semana, Rafa Nadal no tendría porque ser una comparsa. No tiene nada que perder para buscar ser más agresivo. Su movilidad, a examen.

