Han pasado seis temporadas desde que el nombre de CiCi Bellis entró por primera vez en nuestra vida. Una niña de 15 años que debutaba como profesional en el US Open derrotando a Dominika Cibulkova para llamar la atención de todo el vestuario. Su camino apenas arrancaba pero ya era prometedor, hasta que las lesiones se cruzaron en su camino para sacarla de aquel top40 al que había accedido en tiempo récord. Superados los problemas, la estadounidense aprovechó este 2020 para escalar más de setecientas posiciones en la clasificación y dejar el terreno liso de cara al nuevo curso. Si ningún factor externo lo impide, podemos estar ante la vuelta definitiva de Catherine.
Y es que haciendo repaso de lo sucedido esta pasado año, quizá no hemos hablado lo suficiente de CiCi Bellis, una jugadora que arrancó el 2020 siendo las 855º del mundo y lo terminó siendo la 133º. Es decir, un salto de 722 escalones. Tal fue el despegue que la de California se llevó el premio al mejor regreso del año, quedando por delante de su compatriota Shelby Rogers por un puñadito de votos. Lo que representa Carlos Alcaraz en el circuito ATP (del 490º al 141º), pues todavía más heavy pero en el circuito femenino.
Pero esta alegría viene después de una historia que empezó con amplias sonrisas y que, lamentablemente, empezó a cargarse de múltiples decepciones. No debe ser fácil cuando con 15 años debutas en el US Open tumbando a una top10 como Dominika Cibulkova, volviendo dos años después al mismo torneo para colarte hasta la tercera ronda. Sin haber cumplido los 18 años, esta niña prodigio ya contaba con experiencias que muchas jugadoras veteranas todavía veían de lejos. Una número 1 del mundo junior que se postulaba como un proyecto de mucho futuro, hasta que aparecieron las lesiones.
Toda esta evolución se detiene en marzo de 2018, cuando cae derrotada en Miami ante Victoria Azarenka (6-3, 6-0). En ese momento ella no lo sabía, pero aquel sería su último partido profesional hasta pasados veinte meses. Catherine, que había alcanzado esa temporada los cuartos de final en Doha y convivía dentro del top50, se vio obligada a pasar por el quirófano para solventar la rotura del ligamento de su muñeca derecha. Unas molestias que venían desde tiempo atrás, así que la única opción era intervenir, operación que tiene lugar en junio de esa temporada tras ver cómo los problemas habían aumentado en las giras de tierra batida y de hierba. Es aquí donde llegan los problemas de verdad.
Más de año y medio luchando contra su cuerpo, afrontando cuatro operaciones y chocándose continuamente ante una rehabilitación que no encontraba la meta. Especialmente sensible fue escucharla hablar acerca del error de un médico al decirle que lo que tenía solamente era una tendinitis, que con antiinflamatorios sería suficiente, aunque mucho más grave fue contar cómo la placa que le metieron en la muñeca tuvo que ser retirada debido a su tamaño, lo cual provocó un posterior reajuste del tamaño de su hueso, el cual tuvieron que limar para que todo estuviera en su sitio. Una pesadilla que tuvo una tregua hasta noviembre de 2019, donde volvió a sentirse tenista al disputar un evento en Houston, todo fuera por no cerrar una temporada completamente inédita.
El salto de 2020
Eran pocas las sensaciones que podía llevarse a 2020, pero suficientes para cargar de nuevo la mochila de ilusión y demostrar que todo ese talento que tenía todavía estaba en su lugar. Es cierto que no ha sido este el mejor calendario para lucirse, encontrar rodaje y regularidad, pero un balance de 18-10 apoyándose en buenos resultados en los grandes torneos le han servido a Bellis para poner su nombre entre las 150 mejores antes de que cayera el telón. Una 3R en el Open de Australia, cuartos de final en Lexington, 2R en el US Open, título en el 80K de Macon y semifinales en el 80K de Tyler fueron sus mejores semanas, donde exprimió el limón para dar un salto de más de 700 posiciones. Bien estudiado, mejor ejecutado.
Es evidente que en los grandes escenarios todavía esperan a CiCi Bellis, para verla pisar una segunda semana de Grand Slam, por ejemplo. Pero también es verdad que apenas cuenta con 21 años, además de muchas experiencias del pasado que le habrán dejado un aprendizaje envidiable. Parece que el temporal ya pasó, ahora es momento de recoger la cosecha y el timing apunta a este 2021. ¿Será su momento?

