“No entiendo por qué al tenis lo quieren limitar de esta manera”

Duglas Cordero, preparador físico de Thiem, opina sobre las medidas propuestas por el US Open. “Competir sin tu equipo técnico carece de todo profesionalismo”.

Duglas Cordero junto a Dominic Thiem. Fuente: Duglas Cordero
Duglas Cordero junto a Dominic Thiem. Fuente: Duglas Cordero

La llegada del coronavirus ha representado un desafío para todo el mundo del tenis, ya sean jugadores, entrenadores, incluso periodistas. El parón nos ha dejado sin viajes, sin torneos, pero eso no significa que la gente haya estado parada. En parte, gracias a la función que ejerce a diario la figura del preparador físico, un pilar fundamental en el desarrollo y crecimiento del tenista profesional. Hoy en Punto de Break hablamos con uno de los mejores, Duglas Cordero (Cuba, 1968), al cargo de talentos actuales como Dominic Thiem o Amanda Anisimova. El cubana recuerda sus inicios, nos cuenta cómo fue su llegada al circuito y desarrolla su método de entrenamiento.

¿Cómo empiezas a dar pasos en este gremio?

Estoy licenciado en Ciencias del Deporte con especialidad en Evaluación Deportiva y Rehabilitación. Trabajé durante diez años en el centro de medicina deportiva investigando, rehabilitando y preparando físicamente a deportistas de alto rendimiento. En esa etapa traté con muchos deportistas, creando nuevos métodos y sistemas de entrenamiento. Hasta que llegué al béisbol.

El deporte nacional en Cuba.

Exacto. Estuve tres años formando parte del equipo de Cienfuegos en series nacionales, donde había varios jugadores de nivel olímpico y mundial, hasta que decidí salir de Cuba en el año 2000 y poner rumbo a Chile para desarrollar un proyecto de Medicina Deportiva y Rehabilitación. En Chile tuve la oportunidad de desarrollar mi propio Centro de Investigación y Rehabilitación Deportiva (CIRD), donde pude rehabilitar y entrenar físicamente a grandes deportistas chilenos.

¿Y el tenis cuándo llega?

No llegó hasta 2005. Fue gracias a Alfredo Zolezzi, un chileno experto en innovación que me contrató para elaborar un proyecto de rescate para dos talentosos jugadores juniors: Camila Silva y Guillermo Rivera. Los dos estaban con problemas físicos y estuvieron alejados del tenis por motivos económicos. Después de un año de intenso trabajo se vieron los resultados y ambos se convirtieron en top10 juniors para luego dar el salto a profesionales. Más tarde se unieron otros jugadores a este proyecto.

En mitad de todo aquello, un contratiempo te obligó a trasladarte a Miami.

En 2010 la vida me dio un giro inesperado. Tuve que abandonar Chile debido a una grave enfermedad de mi hijo menor. No fue fácil encontrar el rumbo en un país tan grande como Estados Unidos, ahí fue donde empecé a enfocarme más y más en los tenistas, con un sistema integral de entrenamientos diseñado para este deporte.

Has tocado varias disciplinas, ¿por qué el tenis es diferente?

De todos los deportes en los que he trabajado, el tenis es el más atípico por su largo período competitivo y su corto período de preparación. Con los jugadores profesionales realizamos una pretemporada de 3-4 semanas y después, durante todo el año, realizamos varios bloques de 7-10 días con entrenamiento concentrado y muy especializado, suficientes para provocar cambios morfo-funcionales en el jugador. Estos periodos se dan fundamentalmente antes de cada Gran Slam y otros torneos clave con el objetivo de estimular e incrementar el rendimiento físico, buscando que el jugador pueda mantener una forma deportiva óptima todo el año. Entre torneos, el jugador también mantiene un programa que se controla diariamente a distancia.

Actualmente trabajas mano a mano con Dominic Thiem, Nº3 del mundo.

Empecé a trabajar con él cuando me llama Nicolás Massú y me presenta el nuevo proyecto. En ese momento, el gran problema de Dominic era que había perdido su forma deportiva, por lo que era necesario un cambio en el sistema, había que extraer su mejor rendimiento físico en un corto espacio de tiempo. Entonces buscamos la fórmula para ponerlo a tope, esa era la única manera de exprimir su mayor volumen tenístico y, al mismo tiempo, hacerle recuperar toda esa confianza en su juego.

Debe ser un gusto entrenarle.

Dominic siempre entrena con muchísima intensidad, buscando el máximo nivel, siempre te entrega el 100%. Eso también motiva al resto del equipo, te empuja a estar pensando las 24 horas del día en qué es lo que necesita para mejorar. Me estimula siempre a motivarlo para que su aptitud y rendimiento sean óptimos.

Hace poco Nadal le señalaba como el jugador del circuito con mejor físico.

Que grandes jugadores como Rafa y otros le hayan señalado como el mejor fitness del circuito resulta una gran motivación y un premio a Dominic por todo su esfuerzo. Dominic es un jugador genéticamente fuerte, con una gran formación deportiva durante toda su carrera.

También trabajaste con Fabio Fognini, otro tipo de talento.

Fueron tres años increíbles, todo gracias a Franco Davin. Hicimos un gran trabajo, Fabio mejoró mucho en todos los aspectos: tenístico, físico y mental. Lo más importante es que fue elevando su rendimiento deportivo cada año, fue yendo a mejor. Actualmente mantenemos una gran comunicación, aunque ya no sigamos colaborando juntos.

Fabio y Dominic, el día y la noche.

Ambos son jugadores increíbles y, al mismo tiempo, muy diferentes. Fabio es un jugador muy explosivo, me impresiona sobre todo su velocidad de reacción y anticipación. Dominic es un jugador muy fuerte físicamente, me impresiona su consistencia en la alta intensidad, cómo mantiene su nivel ante la exigencia durante mucho tiempo.

Antes de una gira de tierra batida, por ejemplo, ¿reciben la misma preparación?

La preparación previa a Montecarlo y Roland Garros fue la misma, sí. Cambiamos los bloques de entrenamiento teniendo en cuenta que en esta superficie va todo más lento y los puntos son mucho más largos, eso conlleva una mayor exigencia física, un movimiento y un desplazamiento diferente. Lo más importante es encontrar los límites de cada jugador, a partir de ahí el reto es encontrar su mayor rendimiento deportivo. Luego también me gusta cuidar el factor mental, existe el riesgo de que terminen las jornadas agotados, por eso intento siempre motivarlos con palabras, tanto antes como después de los partidos.

En el pasado trabajaste con Franceca Schiavone y ahora colaboras con Amanda Anisimova. Pasado y presente del circuito WTA.

Fue una enorme experiencia trabajar con una jugadora de la talla de Francesca. Era una de las mejores del circuito en cuanto al aspecto físico, desarrollo de la capacidad aeróbica, fuerza, velocidad, explosividad… podía entrenar con cualquier hombre, a todos les aguantaba las cargas de entrenamiento. Hoy estoy trabajando con Anisimova, una jugadora mucho más joven (18 años) que tiene un somatipo diferente. ¡Además es muy alta! Todavía tiene mucho margen de mejora en cuanto a velocidad, explosividad y eficiencia de los movimientos. En cierto modo, tiene unas condiciones muy similares a las de Nadia Petrova, jugadora con la que también trabajé y me dejó otra experiencia buenísima.

¿Cambia mucho entrenar a un hombre o una mujer?

Hay muchas diferencias. La primera es obvia, desde el punto de vista físico, el desarrollo de la masa corporal. El hombre tiene mucha más fuerza y la mujer es mucho más elástica, tiene mejor movilidad articular. Lo importante es que ambos comparten el mismo sistema de entrenamiento, el método es el mismo. La única diferencia está en el volumen y la intensidad de las cargas, eso es lo que les va a permitir no caer en su sobre-entrenamiento y así puedan acceder a entrenamientos de mucho más nivel.

¿Cómo has llevado esta cuarentena? Ha debido ser todo un reto.

Ha sido una época que ha marcado la vida de todos, sobre todo en el caso de los jugadores y los entrenadores de tenis. Hemos tenido que adaptarnos. Desde esta posición inédita, todo lo que podíamos hacer es mantener el contacto virtual, semanalmente les iba mandando programas de entrenamiento y otras recomendaciones para que mantengan activas esas capacidades de trabajo. Ahora mismo estoy en Estados Unidos y tengo la opción de entrenar a algunos jugadores, pero a una escala mínima. No merece la pena entrenar a full a un jugador si todavía no sabemos lo que va a pasar con el circuito. Una vez esté todo definido, ya empezaremos a cambiar los métodos de entrenamiento.

Dentro del campo de la preparación física, ¿tuviste algún espejo donde mirarte?

La verdad es que me hubiera gustado tener algún referente dentro del mundo del tenis, pero el hecho de trabajar con numerosos atletas de alto rendimiento y de diferentes disciplinas me impidieron tenerlo. Cuando llegué al tenis no tenía ni idea de cómo se entrenaba, pero lo más importante es tener clara la teoría: el conocimiento de la ciencia aplicada al deporte, el desarrollo de las diferentes capacidades y la biomecánica de los movimientos. Por supuesto, es crucial contar con la creatividad y la motivación para entrenar a un jugador. Ahí es donde diseñé mi propio sistema de entrenamiento, el cual fui perfeccionando con el paso del tiempo y aprendiendo de él.

Háblame de ese sistema. ¿Cómo entrena Duglas Cordero?

Llevo más de 10 años desarrollando mi método de entrenamiento: Duglas Method. Es un sistema de entrenamiento innovador y eficiente donde combino el entrenamiento outdoor con la pista y el gimnasio, está específicamente diseñado para jugadores de tenis. También he tenido la oportunidad de crear nuevos ejercicios específicos de tenis en diferentes entornos, como la playa, subidas, rampas o escaleras que contribuyen simultáneamente al nivel de juego e influyen en la motivación de los jugadores. La base y el enfoque principal está en el entrenamiento intermitente a altas intensidades, creando un exceso de la capacidades del jugador.

¿Qué objetivo tiene el método?

Este tipo de metodología de entrenamiento te permite jugar y competir cerca de tus umbrales, alcanzando así el máximo rendimiento y potencial, ya sea en el plano físico, técnico o mental.

Imagino que también te habrá ayudado tu experiencia en otras modalidades.

Desde luego. Haber trabajado en otros deportes como el béisbol, fútbol o rugby ha enriquecido mis conocimientos y me ha permitido desarrollar nuevos métodos de entrenamiento y ejercicios que hoy solo aplico en el tenis. Siempre trato de crear nuevos ejercicios específicos que resulten útiles para el jugador y su motivación.

En dos meses debería jugarse el US Open, aunque ahora mismo está en el aire quiénes podrán viajar y quiénes no. De momento, la propuesta es que el jugador viaje con una sola persona.

Sinceramente, algunas medidas son demasiado rigurosas, un poco extremas. Hoy en día, el tenista profesional cuenta con un staff mucho más amplio donde cada perfil tiene su labor, y todas ellas son importantes dentro de un torneo, mucho más si hablamos de un Grand Slam. Imagínate jugar un Grand Slam sin público y sin tu cuerpo técnico, carecería de todo profesionalismo y le perdería mucho interés por parte del jugador. Para mí no tiene mucho sentido, hemos visto que otros deportes de contacto como el fútbol o el béisbol ya se reanudaron, también el baloncesto. No entiendo por qué al tenis lo quieren limitar de esta manera. Estoy de acuerdo con lo que dice Djokovic, el equipo de trabajo de un tenista tiene una gran responsabilidad en lo que sucede luego con su rendimiento deportivo.

Hay que ver la importancia que ha ganado con los años la figura del preparador físico.

Ahora los partidos de tenis se han vuelto cada vez más físicos y mentales. Debes convertirte en un atleta para soportar estos factores y así tomar la mejor decisión técnico-táctica bajo presión. Desde el punto de vista físico, siempre le doy prioridad al entrenamiento intermitente a altas intensidades, donde la eficiencia de los movimientos rendirá siempre en función de la velocidad.

¿Te veremos este año por Nueva York?

Dependerá de los controles y las medidas que se tomen. Yo pienso que la solución es hacerle la prueba del COVID-19 a todos los jugadores, o que cada uno lleve un certificado negativo. De esa forma evitas la especulación y el miedo, todos pueden jugar sin problema. Otra solución es que les hagan la prueba allí, tanto a los jugadores como a los integrantes de su equipo, de esta manera habría más tranquilidad. Si todo el mundo está sano y nadie tiene síntomas… no veo dónde está el problema en que participen ciertas personas que son imprescindibles para ayudar al jugador. La ATP le está dando muchas vueltas al tema, pero se están centrando más en el problema que en encontrar la solución.

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