Murray: "Mis expectativas para este torneo son bajas"

El británico se sincera en la previa al torneo estadounidense y relata en qué momento decidió volver a centrarse en el individual

Andy Murray. Fuente: Getty
Andy Murray. Fuente: Getty

Para Andy Murray esta semana no es la de previa del Us Open. El británico afronta su segundo torneo en un cuadro de individuales después de su operación de cadera con un objetivo: recuperar poco a poco un estado de forma óptimo y ese ritmo competitivo que necesita para que su tenis florezca de nuevo. Contra Gasquet se vieron algunas señales prometedoras en la parte final del encuentro, donde tras más de una hora en pista el escocés empezaba a carburar. Era demasiado tarde para ganar el partido, pero se había dado un paso adelante: disputar un duelo sin ningún tipo de molestia física, centrado únicamente en el aspecto tenístico.

Winston-Salem presenta un desafío totalmente nuevo. Antes de debutar durante la próxima madrugada ante Tennys Sandgren, el británico reflexionó en el portal de la ATP sobre cómo ha ido tomando decisiones de forma progresiva, decisiones que han desembocado en prestar la máxima atención al singles y dejar definitivamente de lado el dobles. Fue en Montreal cuando sintió que el trasvase era necesario: "Esperaba poder jugar dobles y entrenar de forma individual, pero... que mis partidos de dobles se programasen para las 10:30PM no me permitía entrenar individuales de la forma que quería. El dobles fue una gran ayuda y me benefició de cara a volver a pista y ver en qué punto se encontraba mi cuerpo, pero cuando a empecé a pensar sobre el individual, el dobles retrasaba las cosas un poco".

Tras volver a hacer pareja con Feliciano López en los dos pasados Masters 1000, cosechando victorias de mérito ante, por ejemplo, Rojer y Tecau, la vuelta ante Gasquet y las circunstancias en ambos Masters 1000 aceleraron la vuelta al individual. Con el Us Open a la vuelta de la esquina, el británico consideró que la opción de disputar partidos a cinco sets era inviable. ¿La solución? Empezar a construir desde abajo, con Winston-Salem como primera parada: "La oportunidad de jugar se dio aquí y, por lo que todos me han dicho, este es un torneo muy bueno. Muy cómodo, con muchas pistas de entrenamiento. Venir aquí a jugar antes de volver a casa me parecía un movimiento inteligente. Espero poder jugar más de un partido aquí y ganar mi primer partido desde la operación". Aún así, lo que Andy desea y sus expectativas son dos cosas muy diferentes.

"Mis expectativas son muy bajas, no pienso en ganar eventos de este tipo aún. Solo intento jugar partidos. Espero que a final de año pueda empezar a volver mi mejor versión. Solo quiero superar partidos y ver que mi cuerpo aguanta bien". El enfoque de vida de Murray, además, ha cambiado drásticamente tras estar durante mucho tiempo con dolor incluso al ejercer tareas domésticas. El tenis ha dejado de ser su única prioridad: "Estar jugando al golf o salir a dar una vuelta al perro sin sentir dolor, te da ánimos para salir y hacer más cosas. Antes de eso, no quería. Quería parar, porque hacer ese tipo de cosas era doloroso. Ahora estoy emocionado por salir y hacer otras cosas, no quiero tener mi mente únicamente en el tenis y en la cadera, que es lo que pasó durante un par de años".

Pero que la lesión ha hecho más fuerte a Murray es un hecho; no solo eso, le ha servido para darse cuenta del amor y calor que sus compañeros le profesan. Muchos jugadores aprovecharon el último Open de Australia, en el cual la situación de Andy era bastante incierta, para dejar mensajes de ánimo y dar emocionados discursos. Uno de los jugadores con los que ha entrenado en los últimos días fue una de las sorpresas más agradables entre todos ellos: "Incluso cuando simplemente iba dando un paseo por la calle después de Australia, la gente me decía que no decayese, que siguiese luchando e intentándolo. Después de que hablase en Australia, Andrey Rublev fue uno de los primeros jugadores a quien me encontré en el vestuario. Ni siquiera le conocía demasiado bien, pero me dio un abrazo y me dijo que siguiese luchando. Ha habido más momentos que nunca de ese tipo durante los últimos seis meses". Si el británico y Rublev se cruzarán pronto no lo sabemos... pero si ocurre, que sea dentro de una pista de tenis. Y es que, por fin, Andy Murray está de vuelta.

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