Federer se repone con firmeza de un inicio titubeante
El suizo tuvo un primer set muy negativo, pero sacó a relucir su mejor versión para terminar con mucha confianza y buen juego.
El mundo del tenis se encogió compungido al ver el resultado del primer set que jugó Roger Federer en este Wimbledon 2019 tan prometedor para sus intereses. Resulta inconcebible para cualquier pensar que el maestro suizo pudiera ser sorprendido a las primeras de cambio. Sin embargo, no hubo tiempo para que la sorpresa se convirtiera en angustia ya que el helvético despertó del letargo cual león herido que defiende a su manada. Encontró soluciones sin alharacas, sin necesidad de grandes gestos ni esfuerzos fuera de lo común, simplemente con la capacidad inaudita para desplegar un tenis brillante sin dejarse llevar por unas sensaciones negativas al inicio. Lloyd Harris acabó siendo un títere en manos de un mago, un hombre que con 37 años se mueve por la pista cual felino y cuya elegancia a veces opaca su gran capacidad de trabajo y lucha. 3-6 6-1 6-2 6-2 fue el resultado final de un partido que lleva a Roger a la segunda ronda.
Comenzó muy frío el partido Federer, incapaz de encontrar ritmo con su servicio y despistándose de manera irremediable en los compases iniciales. Terminó la primera manga con un 55% de puntos ganados con primer saque, algo realmente extraño en él y que dio alas a un Harris muy atinado. El joven sudafricano veía cómo Roger le regalaba bastante y no conseguía desplazarle con eficacia. Sufrió para cerrar la victoria parcial, pero lo consiguió merced al servicio y a una evidente falta de agresividad de Roger, que se afanó en resolver en cuanto salió del descanso entre mangas. Y es que la historia cambió radicalmente. Federer metió dos marchas más y volvió a flotar sobre la pista, a despistar a Harris con un juego tan impredecible como brillante, atrapándolo en dejadas, golpes cortados y subidas a la red preciosistas.
Pareció imposible que Harris volviera a asumir las riendas del partido; el suizo le arrebató la manija del encuentro en el segundo parcial y el sudafricano no encontró la manera de llevar la iniciativa, cometiendo errores infantiles en las contadas ocasiones en que pudo dominar. Lloyd perdía energía y esperanzas y Federer no tenía piedad, buscando con ahínco un break en los compases iniciales que le diera tranquilidad. Lo consiguió tanto en el tercer como en el cuarto set, ante un Harris que sufrió molestias en la pierna izquierda y se vio sin argumentos ante el huracán de tenis que se le vino encima. Triunfo cómodo, con sensaciones notables y la predisposición evidente de Roger a luchar por todo.
Se queda en una mera anécdota el mal rendimiento de la primera manga, aunque demuestra al suizo que no puede despistarse ni un ápice. Tendrá que seguir trabajando y esperando su oportunidad Lloyd Harris, que ha podido disfrutar de un partido en la central de la meca del tenis. Por su parte, Roger Federer suma minutos en cancha, ritmo de competición e interesantes conclusiones de cara a las siguiente rondas. Un partido más en su casillero, o uno menos para el gran objetivo. Wimbledon 2019 sigue contando con uno de los grandes favoritos al título.