Hay ciertas paradas del calendario que han sido especialmente positivas y felices para los miembros del 'Big Three'. Pekin o Australia para Djokovic, Roland Garros o Montecarlo para Rafa, y Halle, Wimbledon o Dubai para Roger Federer, torneo este último al que llega Roger tras sus octavos de final en Melbourne, con las ganas de completar en una de las ciudades donde más tiempo pasa lo que sería su título número 100, y su octavo título en los emiratos.
Para tratar de explicar lo prolífico que resultan estos torneos para estos jugadores, el helvético charló con ATP sobre los factores que influyen a la hora de que un jugador gane tantas veces en un mismo evento. El de Basilea relaciona diversas razones para explicarlo.
"Hay muchas cosas que hacen que este torneo sea perfecto para mí"
"Sin duda que las condiciones de este torneo juegan un papel fundamental en ello, te dan una oportunidad mejor para ganar el torneo y además está ubicado en un lugar y en momento del calendario que te hace poder dar lo mejor. En febrero, después del Open de Australia, con las energías que aún están intactas del trabajo de pretemporada, todo ayuda. Venir aquí a Dubai tras el primer descanso y coger confianza e impulso para marzo. Pero también es verdad que ayuda estar familiarizado con la gente, el estadio, la ciudad. Hay muchas cosas que hacen que este torneo sea perfecto para mí".
El extra de motivación para hacer buena esa reflexión será poder sumar su título número 100, una cifra redonda en su palmarés. "Sí, puede que esté en mi mente poder llegar a 100 títulos, nunca pensé que llegaría a tener 99 títulos. Es un gran número, suena excitante y me da motivación. Siempre lo he dado todo aquí en Dubai, trataré de conseguir aquí mi octavo título y que eso suponga mí título número 100."
Por último, y en otro tema más ajeno a la semana que hoy arranca, está la tierra batida. Federer explicaba así las razones que le han llevado a volver a esta superficie y los porqués le alejaron de ella. "Lo notaba en mi ánimo, quería volver a jugar en tierra, soy feliz jugando en tierra batida, crecí en ella, es una superficie en la que juego de manera natural. Creo que en el último par de años se juntaron algunos factores, sobre todo derivados del estado de mi rodilla, queriendo jugar más en pistas duras. Hace tres años quería jugar en tierra pero fue horrible tener tantos problemas de espalda, de rodilla. Y ahora quería volver a jugar, se lo dije a mi equipo y ellos estuvieron de acuerdo con ello".

