No hay quien tosa a este Djokovic

Novak Djokovic consiguió acceder a la final del Masters 1000 de Shanghái, al derrotar al alemán Alexander Zverev en dos contundentes sets.

Novak Djokovic en Shanghái. Foto: Getty Images
Novak Djokovic en Shanghái. Foto: Getty Images

Pocas veces se ha visto una superioridad como la que demuestra Novak Djokovic en estos últimos meses. Sin alardes, sin artificios y haciéndolo prácticamente fácil, el serbio impone un autoritarismo absolutista en el tenis mundial. No hay ni una sola razón para pensar que Djokovic no ganará absolutamente todo lo que juegue este año. Su tenis no da respiro, y su condición física y mental son sencillamente perfectas. Nadie conoce la fórmula para ganar a este titán...o es que ¿quizá no la haya?

El partido tenía al balcánico como claro favorito, pero se esperaba una bonita batalla desde el fondo de la pista, como la que se vivió el año pasado en la final del Masters 1000 de Roma, donde Alexander Zverev consiguió derrotar a un decaido Novak Djokovic. El comienzo del encuentro era prometedor, con ambos jugadores golpeando la bola con confianza y jugando grandes puntos al resto, pero se quedó en un mero espejismo.

Con 2-2, y tras un quinto juego muy largo con opciones para ambos jugadores, Djokovic consiguió una temprana rotura y aceleró hasta colocarse con un 6-2 en el primer set. Sascha, que en los primeros compases había conseguido mover a Novak con su revés paralelo y acabar varios puntos en la red, se vio impotente ante la avalancha de juego del serbio. Su nivel era extraordinario, tanto en el aspecto ofensivo como en el defensivo, y encontraba golpes paralelos sin ninguna dificultad, sobre todo con su revés a dos manos. El actual número tres del mundo se mostró además sólido con su servicio, consiguiendo ganar el 83% de los puntos jugados con su primer servicio.

[getty:1051947960]

La segunda manga comenzó con un Zverev algo más concentrado, que cortó la hemorragia de juegos de Novak adelantándose 1-0 en el marcador. Zverev seguía con ganas de disputar el partido, y no había bajado los brazos tras el desalentador primer set. Sin embargo, Djokovic no estaba dispuesto a permitir una reacción. El número tres siguió a lo suyo, abriendo huecos con su revés y machacando con su derecha. Sumado a un nivel de saque impecable, el serbio rompió el servicio de Zverev con facilidad y le puso el partido muy cuesta arriba.

No se relajó Djokovic, que jugó todo el segundo set con la misma intensidad y acabó por desesperar a Zverev. Sascha no veía huecos, el serbio le devolvía absolutamente todo y aprovechaba cada bola corta del alemán para dominar los puntos a su antojo. El fantástico nivel de juego de Djokovic lo llevó en volandas hasta una cómoda victoria, cerrando el segundo set por un inapelable 6-1 y acceder a la que será su quinta final del año (Queen's, Wimbledon, Cincinnati, US Open y Shanghái).

Con un contundente 6-2 y 6-1, el serbio puso la cuarta piedra de las cinco que se propone en este Masters 1000 de Shanghái. Un partido menos, o un partido más, según cómo se mire. Djokovic no sufre, solo gana, gana, gana... Roger Federer o Borna Coric será su rival en la gran final de mañana domingo.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter