José Perlas: “A estas alturas, necesitaba un chico como Dusan”

Después de pisar los cuartos de final del Mutua Madrid Open, el técnico español nos habla del jugador revelación del torneo: Dusan Lajovic.

José Perlas durante la entrevista con Fernando Murciego.
José Perlas durante la entrevista con Fernando Murciego.

Dicen que los Masters 1000 son los torneos más complicados del circuito, incluso por encima de los Grand Slam. Cuadros muy apretados donde solamente los mejores del ranking puede acceder. Sin embargo, rara es la ocasión en la que no vemos a un jugador inesperado colarse en una ronda más avanzada, la excepción que confirme la regla. Este año en el Mutua Madrid Open hemos tenido varias sorpresas, aunque los cuartos de final de Dusan Lajovic destacan por encima del resto.

El serbio, número 95 del mundo esta semana, partía desde la fase previa del torneo español, pero eso no fue problema para ir superando rondas hasta caer este viernes con Kevin Anderson. Minutos después de la victoria del sudafricano, José Perlas (Barcelona, 1960) atiende a Punto de Break para contarnos cuál es la historia de Lajovic, cómo empezaron a trabajar juntos y cuáles son los objetivos marcados en este 2018.

¿Quién es Dusan Lajovic?

Dusan es un chico que llevaba ya varios años en el circuito, fue Nº57 hace cuatro temporadas y la verdad es que ya le conocía desde hace tiempo. Le veía cierta calidad en su juego, pero desconocía sus interioridades, me parecía interesante y es inteligente, trabajador, profesional y con una calidad humana excepcional. Me apetecía mucho un reto así, como otros tantos retos que he sumido en mi vida.

Tú lo has dicho, todo un reto.

Cuando empecé con Carlos tenía un ranking incluso inferior a Dusan. Con los demás igual, siempre he intentado ayudarles a mejorar en el ranking, aunque es cierto que esta vez he empezado desde un poco más respecto a los otros. Una vez estás más cerca de él es cuando vas descubriendo sus hándicaps e intentas mejorarlo, ahí es donde entra mi labor, es a lo que me dedico.

El inicio de año no ha sido fácil.

Viene evolucionando desde el principio, absorbiendo conocimientos a una buena velocidad, está claro que un gran resultado como éste le ayuda mucho. Hay que tener en cuenta que no tuvimos prácticamente pretemporada porque se operó de una hernia inguinal que nos restó semanas de trabajo. No hicimos casi tenis pero sí mucho trabajo de fisioterapia y preparación física durante la pretemporada, donde finalmente se curó. Luego es cierto que llegamos con lo justo a Melbourne.

Los rivales tampoco han acompañado.

Fuimos a Australia sanos pero sin rodaje y nos tocó en primera ronda con Schwartzman: 11-9 en el quinto. En Copa Davis pierde con Isner en cinco sets. En Sudamérica gana su primer partido ante Bagnis y luego pierde con Monfils. En Río le toca Thiem en primera ronda, y en Sao Paulo cae con Jarry, que después haría final. Nos vamos a Indian Wells, gana a Lacko pero pierde contra Chung haciendo un partidazo. En Miami gana a Zeballos y pierde con Kyrgios. En Montecarlo pasa la Qualy y se bloquea con Djokovic, demasiado respeto, ahí no pudo jugar. En Barcelona gana a Pedro Martínez para caer luego con Feliciano en el límite, donde Feli se desenvuelve como pez en el agua. Las muestras de nivel venían siendo manifiestas.

Os faltaba dar un bombazo ante un grande.

Los que tiene en su liga les gana, pero contra los que están en la Champions League todavía hay una barrera. Creo que aquí por fin la ha podido romper, ojalá que le pueda dar continuidad. Con esto consigue mayor confianza y crédito para seguir trabajando en esta línea.

Aquí habéis tumbado a Del Potro, un fijo en la Champions.

Hay un grupo de jugadores a los que puede ganar, tiene el nivel, de hecho tiene un porcentaje muy alto de cumplir ante ellos. Aquí ha tenido en primera ronda a Dani Gimeno, luego Florian Mayer, después da el salto contra Khachanov y luego acaba con Gasquet. Dusan sabe que ha jugado a un gran nivel, rompiendo sus barreras, creciendo poco a poco en este torneo y culminando con la victoria ante Del Potro, su primer triunfo ante un top10.

Y luego llega Anderson tras la resaca del éxito, siempre el partido más complicado.

Con Dusan no, él tiene los pies bien plantados en el suelo, es muy consciente de cómo está llegando y cómo está haciendo las cosas. Con Anderson se ha encontrado con un perfil parecido al anterior, es cierto, una vez más ha podido corregir en el segundo set los pocos errores del primero, pero al final Kevin le ha quitado mucho tiempo para poder elaborar la jugada. Al final se le escapa el break en el último set, en el lado del sol y con bolas nuevas. Kevin lo ha aprovechado y ahí lo ha pagado. Quizá también le ha faltado un poco de chispa debido a la acumulación de partidos.

Supongo que habrá terminado cabreado, pero ahí entras tú para hacer balance de una grandísima semana.

No está cabreado, ya te digo, es una persona muy sensata que hace unas lecturas muy naturales, como trato de hacer yo. Cuando empezamos sí que esperaba más el castigo (risas), pero después de este tiempo ha comprendido que yo no estoy aquí para castigarle, sino para tratar de ayudarle y que mejore en todos los ámbitos de este deporte.

Aún así, muchos nos sorprendimos cuando anunciaste que Lajovic sería tu nuevo pupilo. ¿Qué le viste?

Esto mismo que me dices ahora ya me lo dijeron con Fabio, con Nico… incluso con Carlos. ¿Qué vi en Dusan? Bueno, me dedico a esto. Se ve en los ojos de los chicos, ves el que quiere, el que sufre porque no lo consigue, mi labor consiste en ayudarles y abrirles esa oportunidad.

Desde luego, un perfil bastante diferente a los que habías tenido anteriormente.

En estos momentos lo que necesitaba era un chico así. Una persona que me permitiera moldearlo, dispuesta a entregarme su tiempo, con la actitud abierta al sacrifico y comprometido cada día con el plan de trabajo.

Cuando empezáis a trabajar, él tenía 26 años. ¿No es un poco tarde para redirigir una carrera?

Pensaba que llevaba ya un bagaje suficiente, pero descubrí que le quedaban muchas páginas por escribir. El margen de maniobra sigue siendo muy amplio, De momento los plazos se están cumpliendo.

¿Es Lajovic el mayor desafío de tu carrera?

No, todos ellos han significado grandes retos.

¿Cuál es el objetivo?

Estar entre los 50 primeros. No digo tocar el top50, sino asentarnos para elaborar un calendario que nos permite competir, recuperar y añadir nuevas aptitudes.

Supongo que él sabrá muy bien con quién está trabajando, el hombre que llevó al top10 a Moyá, Costa, Coria, Almagro o Tipsarevic.

Sé lo que quieres decir, es una sensación que quizá sí he notado en otros jugadores. Responsabilidad. Pero una vez empezamos la relación laboral pueden comprobar que no estoy pendiente del pasado ni estoy aquí para mantener un status. El objetivo es que cada día seamos un poquito mejor que el día anterior, “aquí y ahora”.

Ya hemos visto que en tierra batida funciona bien pero, ¿qué tal Dusan en las otras superficies?

Se defiende bien, aquí en tierra tiene un poquito más de tiempo, el cual necesita para ir asimilando todas las ideas, el patrón de juego y el orden establecido. Aquí las condiciones le dan ese auxilio aunque el año pasado ya se metió en octavos de final de Indian Wells partiendo también desde la fase previa. Aquí es tierra batida y allí era pista rápida.

¿En qué aspecto has puesto más atención en este año y medio de trabajo?

Conseguir un orden, simplificar su tenis. Él tiene una visión de los mejores continuamente, de los highlights, pensaba que cada punto tiene que ser un golpe para el recuerdo, una jugada perfecta. Necesitaba sentir muy bien la bola, si la tocaba con el marco y gana el punto, entonces no le valía. Había que simplificar todo esto y ponerle en valor las cosas sencillas, que al final son las que te dan la base y te abren la oportunidad para crear otras. He tenido que frenar mucho esta idea y limpiarla.

¿Tan desubicado lo encontraste?

Desubicado, no. Desordenado, sí. Según mi forma de interpretar el tenis.

¿Hay riesgo de sufrir un bajón después de este pequeño éxito?

Sí, hay riesgo, pero nosotros somos muy conscientes de dónde estamos y de lo que nos ha ocurrido esta semana. Trataremos de extender todo lo posible en el tiempo este nuevo nivel adquirido.

Y mañana Roma.

Cuando ha terminado el partido le he dicho: “Vamos a coger un avión a las 21:00 de la noche pero necesito que estés con la energía necesaria. Si vamos a ir a celebrar lo que has hecho aquí, mejor nos vamos a casa. Si vamos a Roma es para jugar el mismo partido que mañana hubieras tenido que jugar aquí, solo de esa manera tendremos nuestras oportunidades aprovechando el empujón obtenido aquí”.

¿Y qué te ha dicho?

Su respuesta ha sido rápida: ‘Sí, voy’. No puede hacer otra cosa, solo podía tener esta respuesta.

Muchos partidos seguidos, ¿no será contraproducente?

El cansancio podría llegar en el momento que empezara a celebrar lo que ha hecho aquí, por suerte no hay tiempo de celebraciones. En este momento el objetivo es tratar de mantener la línea en Roma, luego si es necesario ya estudiaremos borrarnos de otro torneo, pero ahora mismo hay que mantener la chispa y aprovechar que está sano. No es fácil.

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