Novak Djokovic volvió a saborear una nueva derrota. El serbio llegó a Barcelona con el ánimo de reencontrarse con la competición lo antes posible, de pensar en positivo, peor los resultados parecen todavía lejos de poder llegar con continuidad. El balcánico cayó ante Klizan y se marchó de Barcelona nada más llegar. En su comparecencia de prensa posterior, el exnúmero 1 del mundo aludió al proceso, sin esconder la decepción que ha supuesto este nuevo traspiés.
“Siento no haber cumplido con las expectativas, ni de la gente ni las mías", arrancó muy sincero y dolido Nole. "Es cierto que no he competido a mi nivel y es difícil aceptar y moverse tras este tipo de encuentros y derrotas”. Djokovic, que igualó a un set ante el eslovaco, se vio finalmente sobrepasado por las circunstancia,s sin encontrar un camino competitivo estable y reconocible. Novak sabe que trasladar los entrenamientos a los partidos lleva su tiempo y en eso está trabajando.
Hay en el discurso actual de Novak una preocupación en la necesidad de seguir insistiendo, de ser paciente antes de precipitarse y maldecirse. “Puedes trabajar a tope en los entrenos, pero luego las cosas surgen realmente diferentes en los partidos. Me guardo para mí en lo que he fallado hoy, no entraré ahí. Mi equipo y yo necesitamos trabajar más”.
Por último, Djokovic quiso despedirse lamentando no haber pasado más tiempo en Barcelona. El de Belgrado reconoció que está haciendo cambios en su juego. “Cambié algunas cosas de mi juego que tenía que modificar y cualquier pequeño cambio afecta a todo. Tengo que ser paciente en este proceso. La verdad es que estoy muy agradecido por todos los que me han animado. Desafortunadamente, ha sido una estancia corta en Barcelona, pero espero volver algún día porque he disfrutado mucho estos días. A la gente le gusta el tenis aquí y esa cultura no las ves en cualquier sitio".

