“Él ha sido superior, ha sacado mejor, me ha dado poco ritmo y no he podido hacer nada”. David Ferrer entre en la sala de prensa del Conde de Godó después de recibir su quinta derrota consecutiva, quizá este la más dolorosa. En Barcelona, el torneo que siempre soñó ganar, tampoco ha cortado una dinámica de decepciones que viene ya de hace meses. El de Jávea se lo toma con la sonrisa de un hombre que ya no tiene nada que demostrar pero que todavía sigue perdido en su particular búsqueda de soluciones.
“Las sensaciones son las que son y ya está, no puedo hacer más. No sé si una victoria puede cambiar la dinámica o si cogeré más confianza en mi juego, de verdad que no lo sé. Creo que he mejorado respecto a la gira sudamericana o Miami, algo que no era demasiado difícil, prefiero quedarme con la parte positiva”, afirmó el alicantino tras recibir un 6-3 y 6-4 de Kevin Anderson.
Ahora mismo, imposible recuperar al David de los mejores tiempos. “Ya he dicho varias veces que no puedo entrenar como antes, físicamente no recupero como antes y por eso intento probar cosas diferentes, lo he intentado hacer durante toda mi carrera tenística. Con el trabajo he sido muy recto durante toda mi vida y en estos dos últimos años ha sido peor. Lo que hago ahora es entrenar un poco diferente no someterme a tanta carga física, ya no puedo correr por los problemas que tengo en los tendones ni utilizar la misma potencia”, asegura el actual número 32 del mundo.
“Intento no pensar mucho más allá, tampoco voy a tirarme por un puente. He hecho una muy buena carrera en el tenis. Siempre he sido muy regular, nunca he tenido una lesión importante, nunca he tenido un bajón muy grave en el ranking como hasta ahora en los últimos doce años… son cosas normales después de una carrera como la mía, simplemente ahora acepto al nuevo David, aunque hay que intentar cambiarlo”, añade el español.
Ojalá llegue pronto esta victoria tan esperada, aunque no sea necesaria para valorar el tremendo jugador que hemos disfrutado durante más de quince años. “Personalmente estoy bien, no tengo ningún problema, ni siquiera frustración. Igual al principio sí me costó más pero ahora no. Juego por mí, no por demostrar nada a nadie ni recibir reconocimientos, solo el mío y el de mi familia”, concluye.

