Es uno de los miembros más prometedores de la conocida como NextGen. Su nombre ha empezado a sonar hace relativamente poco, pero las sensaciones que transmite con su juego hacen pensar que Daniil Medvedev puede ser un jugador de referencia en los próximos años. Su salto del ATP Challenger Tour a los mejores torneos del mundo ha sido meteórico, dado por una semana impecable en Chennai, donde solo Roberto Bautista pudo frenarle en la gran final.
Ese resultado confirmó las buenas sensaciones que llevaba arrastrando el ruso desde inicios de 2016, y el premio llegó con su convocatoria a la eliminatoria de Copa Davis que midió a Rusia con Serbia en Nis. "Ha sido una experiencia muy enriquecedora pero me entristeció no haber podido ganar ningún partido", señaló un Medvedev que ya es 63 del ránking ATP. "El objetivo de entrar al top-100 y disputar el cuadro final del Open de Australia 2017, comencé a contemplarlo en el tramo final de la pasada temporada, porque no me esperaba jugar tan bien e ir mejorando tanto tan rápido", reconoció el nacido en Moscú.

"Trabajé mucho para mejorar mi juego y estar donde estoy, pero lo más difícil será mantenerme ahí" señaló un Daniil que tiene claro dónde tiene más margen de mejora. "Debo mejorar bastante mi revés e intentar ser más agresivo. Pero lo más importante es seguir trabajando duro para mejorar mi condición física, que será lo que me permita competir contra los mejores durante todo el año". Esto se vio en su enfrentamiento ante Novak Djokovic en la Copa Davis, donde tuvo que retirarse por lesión.
"No he jugado muchos partidos a cinco sets y los nervios de jugar contra Novak me pasaron factura y me generaron calambres muy fuertes", declaró un Medvedev que contó algunas anécdotas interesantes sobre su relación con el serbio. "Cuando comenzó el partido de dobles estaba jugando a las cartas con Djokovic", contó el ruso residente en Francia, país que considera como "un hogar, el sitio en el que puedo trabajar con muy buenos entrenadores". Y es que Medvedev está compitiendo en Montpellier, donde se medirá a Fernando Verdasco en segunda ronda.

El ruso no ha podido volver a jugar al nivel al que lo hizo en Chennai, habiendo caído en primera ronda del Open de Australia 2017 contra Ernesto Escobedo. "Me faltó coger ritmo y él jugó realmente bien, llegaba de la previa muy aclimatado. Fue una victoria merecida por su parte", reconoció un Daniil cuyos siguientes compromisos serán los torneos de Marsella y Dubai, antes de intentar el acceso a los Masters 1000 de Indian Wells y Miami. Daniil Medvedev es un hombre con las ideas claras y un futuro esplendoroso si es capaz de ejecutarlas.

