Precios que duelen

Los abonos para ver la primera ronda de Copa Davis en Argentina costaron entre 100 y 243 dólares. Unos precios que privaron a la gente de asistir a ver tenis.

Entre 1.500 y 3.800 pesos costaba el abono para ver a la Argentina disputar la primera ronda de la Copa Davis en Parque Sarmiento. Tanto viernes, sábado como domingo, el aspecto de las tribunas era desalentador teniendo en cuenta el momento en el que llegaba la serie, tan solo 3 meses más tarde de la final de Zagreb. La gente no se presentó en masa para agasajar a los héroes argentinos. ¿Los motivos? Los precios de las entradas, las ausencias de Del Potro y Delbonis, la mala organización y la falta de un tributo a los campeones.

Punto de Break charló con diferentes periodistas de Argentina para saber cuál era el feeling que se respiraba en el ambiente del tenis sobre lo ocurrido este fin de semana. Muchos de los periodistas contactados dispararon hacia el mismo lado: la ocasión desaprovechada por parte de la organización de hacer un gran homenaje a los campeones de Copa Davis, hecho que hubiera atraído a varios miles de personas más.

“La organización terminó haciendo una serie de Copa Davis común y corriente con todo el sacrificio que costó ganar una Copa Davis. Es cierto que no jugó Del Potro y Delbonis, pero se tendría que haber organizado algo acorde, un festejo, un homenaje a todos los jugadores argentinos que fueron parte de la historia del tenis. Me imaginaba un Vilas, un Clerc, un Nalbandian, una Sabatini, etcétera y hacer un gran homenaje a todos ellos”, admite Danny Miche, uno de los periodistas de tenis más reconocidos del país.

Miche considera que los precios que se pagaron fueron excesivos y que el estadio es de una calidad muy baja. “Fue una Copa Davis con unas entradas caras, con un estadio tubular berreta, con la parte de arriba con tablones sin respaldo, con baños químicos, con entradas de 1.500 pesos… Hecho a la Argentina… Con esa necesidad de zafar porque la AAT no tiene un peso. Una pena, pero es lo que hay”, comentó a Punto de Break.

Fernando Grisolía, periodista que también cubre el tenis argentino, iba por la misma línea que Miche. “Lamentablemente la Asociación Argentina de Tenis no aprovechó como debía la situación de tener por primera vez a Argentina como flamante campeón en casa. En un momento donde la economía del país no es la mejor, los precios para los partidos ante Italia fueron extremadamente altos”.

“No es la primera vez que ocurre este tipo de situaciones en el ámbito del deporte. Ante la posible llegada masiva de público, la organización eleva los precios para recaudar más sin pensar en la dificultad que puede atravesar el bolsillo del espectador. En este caso, la jugada salió mal, ya que la asistencia a la serie con Italia fue realmente baja. Y a esto, se sumó el costo elevadísimo de la gastronomía en el interior del predio”, añade Fernando en relación a la comida que se vende dentro. Otro imposible para gran parte de los bolsillos argentinos: una porción de pizza tiene un costo de 100 pesos, una porción de papas fritas cuesta $90 y un pancho (hot dog) vale $70. Un plato de ribs o un sándwich de bondiola rondan los 120 pesos, mientras que el clásico choripan arranca en los $70. Una gaseosa o un café están 40 pesos, mientras que una cerveza $50.

La organización del evento, como un extra, decidió poner entradas diarias a la venta a razón de 500 pesos (35 dólares), algo que generó algo más de tráfico en las gradas. Alejandro Klappenbach, periodista de ESPN, considera que las entradas a 500 pesos son más accesibles. “Para mí, las entradas eran difíciles de pagar. Así pasa con la mayoría de las cosas en Argentina, un país reventado económicamente. Pero no me parecieron caras. ¿500 pesos? Son 2,5 entradas de cine, menos de 2 populares de fútbol, 10 gaseosas de 2,5 litros, 10 peajes en hora pico...Del otro lado, el nivel del servicio a quien pagaba los 500 fue muy bajo, algo absolutamente extendido a los espectáculos en Argentina. Pagás 3.000 para ir a un recital y el baño es el campo de juego…”, reflexionó Alejandro.

Viendo que entre los abonos y las entradas diarias las tribunas no se llenaban, y que la serie debía seguir disputándose el lunes por falta de luz el domingo, la organización decidió abrir las puertas del estadio a todo el público. La entrada para ver el partido entre Guido Pella y Fabio Fognini fue gratis, hecho que hizo que se formaran colas kilométricas, el estadio estuviera repleto y que, incluso, mucha gente se quedara fuera.


“La AAT hizo una buena lectura y colocó la entrada libre y gratuita en el quinto punto, en un intento de reparar su error en los anteriores encuentros disputados en Parque Sarmiento. Sería interesante tomar este tipo de vivencias para no volver a repetirlas en el futuro”, indicó Grisolía.

Desde la Asociación Argentina de Tenis se mantuvo el discurso de que la gente no respondió el viernes por el hecho de ser día laborable en Argentina. Gustavo Luza, exjugador profesional y actual comentarista de televisión en Fox Sports, revocó esta afirmación. “Esto destroza la explicación de que el vacío del viernes era (el vacío) por ser día laboral. Los precios son ridículos. Doble falta dirigencial”, indicó en su Twitter privado.

José Luis Domínguez, redactor de La Nación, optó por el mismo pensamiento. “Lunes a las 11:00 de la mañana y con entrada libre el Parque Sarmiento está repleto. El problema eran los precios, no las vacaciones ni el día laborable…”.

Sea un hecho o un otro, lo que sucedió no lo borra nadie: la serie no tuvo un homenaje a los que fueron protagonistas de la final de la Copa Davis, las tribunas estuvieron medio vacías y la gente no apareció por Parque Sarmiento durante el fin de semana. Los hinchas que llenaron el estadio este lunes fueron claros: "Venimos hoy por que no podíamos pagar esos precios”.

Comentarios recientes