La Arthur Ashe se puso en pie en los últimos compases pero bien pudo presenciar el partido en su totalidad de tal manera. Vika Azarenka y Angelique Kerber protagonizaron un partido absolutamente maravilloso. Bielorrusa y alemana ofrecieron una combinación de tenis potente, bien competido, con alternancias en el marcador y una progresiva emoción que terminó con ambas abrazándose en la red. En un primer set que Kerber tuvo en la mano cuando dominaba 5-2, el primer gran tramo del choque se produjo con la espectacular reacción de Vika, haciéndose con el primer parcial por 7-5. En la segunda manga, la alemana se colocó con semejante marcador y pudo cerrar con dos breaks en total (6-2). Con las fuerzas y la reserva psicológica en teoría en el alambre, ambas jugadoras ofrecieron lo mejor de sus repertorios. Hasta los 67 minutos se fueron los diez juegos que duró el parcial definitivo (6-4). La guinda del pastel la puso Kerber, que salvó hasta seis bolas de partido con su servicio, todas de un nivel y golpes que hicieron las delicias del público. Azarenka cerró en blanco lo que fue, hasta el momento, el partido del torneo en categoría femenina, llevándoselo por 7-5 2-6 y 6-4.

