Es lo que tiene ser tan rematadamente bueno, que incluso cuando no quieres ganar, el talento natural lucha por salir y vencer al resto de factores. Estaba Roger Federer jugando al tenis de mesa con un niña, con la única intención de pasar la pelota y hacerle pasar un rato agradable a la pequeña, hasta que un revés más fuerte de lo acordado cruzó la tabla para dejar perpleja a la asiática. El suizo, competitivo como pocos, se disculpó de inmediato con una sonrisa en el rostro. ¿Qué le va a hacer si le sale solo?
[pixels-player]Roger Federer showing no mercy in table tennis 😂
— The Tennis Letter (@TheTennisLetter) March 1, 2024
Champion mentality no matter what sport he’s playing
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