Será ya la octava participación de Alexander Zverev en el torneo ATP 250 de Múnich, sobre tierra batida. Una parada clásica en el circuito ATP con la gira de arcilla europea y que un año más no se quiere perder el número uno alemán. Campeón en las ediciones de 2017 y 2018, Zverev busca en Baviera coger ritmo de cara a Roland Garros. También se ha confirmado la presencia de otra enorme raqueta, la del noruego Casper Ruud, un rival de relumbrón para Sasha en la ciudad muniquesa.

