El tercer set entre Alexander Zverev y Jakub Mensik comenzó cuando el reloj marcaba casi la una de la mañana. Casi al igual que sucediera en días anteriores, cuando el último partido del día en el Madrid Open pasaba de las doce de la noche, la mayoría del público de la Manolo Santana decidió irse ante las intempestivas horas a las que se jugaba el encuentro. El estadio lucía casi vacío en una imagen llamativa y que refleja lo que Sinner llegó a criticar esta mañana, cuando reconoció que tener dos partidos de noche empezando a las 20:00h era demasiado y que podía ocurrir algo como esto.


