Hace 40 años, Chris Evert conquistó el torneo de Lugano cediendo tan solo siete juegos en cinco partidos. Hasta ahora, nadie ha logrado superar este récord.
De tenistas que no dejan todo en la pista a otros que apenas juegan. En el medio, un sinfín de perjudicados. Un método que sirvió provisoriamente, pero que debe acabar.
Hace 40 años, Chris Evert conquistó el torneo de Lugano cediendo tan solo siete juegos en cinco partidos. Hasta ahora, nadie ha logrado superar este récord.
De tenistas que no dejan todo en la pista a otros que apenas juegan. En el medio, un sinfín de perjudicados. Un método que sirvió provisoriamente, pero que debe acabar.