Los motivos de la derrota de Carlos Alcaraz hoy ante Zverev en Australia
El pobre nivel ofrecido por el murciano se puede explicar desde varios prismas, pero hay ciertas alarmas que empiezan a saltar y es tiempo de empezar a frenarlas.
Analizando detenidamente lo ocurrido hoy en Melbourne me hace llegar a una conclusión: Carlos Alcaraz necesita hacer ciertos cambios lo antes posible. Lo de hoy es algo que ya viene ocurriendo desde hace meses, incluso en aquellas noches donde se ganaba pese a jugar así. Las victorias tapaban un poco la situación, quizá, pero lo de hoy debe servir como prueba de que hay que reconducir todo cuanto antes.
Porque ante Zverev, Alcaraz salió como en muchos de los partidos post-Wimbledon o post-final de Cincinnati. Esto es, con falta de intensidad desde vestuario, cediendo el saque a las primeras de cambio y con un lenguaje corporal impropio para lo que le conocemos. En esa situación, difícil poder encarar un encuentro como el de hoy, con unas semifinales del Open de Australia en juego y con un Alexander Zverev que hoy estuvo absolutamente brillante.
Los dos primeros sets, para borrarlos para siempre
No hay estadística en los dos primeros sets en los que Sascha no superase ampliamente a Carlos. Además, por paliza. El murciano, que hasta esta ronda se había llevado casi el 50% de los puntos al resto que jugó, solo se llevó ¡seis! puntos con el saque de Zverev. ¡Solo seis! Tan llamativo como sonrojante. Sí, muchísimo mérito de Sascha para sacar a más de un 90% de primeros, pero se esperaba mucho más de un Alcaraz que sigue sufriendo al resto.
Porque ya a finales de 2023 dejó trazos de que algo sucedía con este golpe. Lo que mencionaba más arriba, puede que las victorias terminasen ocultando este problema, pero el brazo que otros días le ayudaba a salir del agujero, hoy le metió más hacia el fondo para hacerle caer muy profundo. Desde que llegó a la élite. Nunca habíamos visto un marcador en contra así de abultado para Carlos, con ese 1-6 3-6 y 2-5. Más que merecido, por lo visto en pista.
El saque de Carlos, desaparecido
Los niveles de servicio de Alcaraz hoy estaban casi por el suelo. Terminar un set con solo un 55% de primeros dentro y un 50% de puntos ganados con ese primer saque no son propios de unos cuartos de final en Australia. Nunca se sintió cómodo hoy al saque y en ningún momento tuvo feeling para hacer daño con este golpe. Digamos que, si en una pista como la de Melbourne tu saque no te acompaña, eso, unido a que tu rival está quemando la bola al servicio, el marcador no podía ser otro que el que se estaba viendo en el luminoso.
Los puntos de presión, todos para el alemán
Mientras Sascha seguía rayando la matrícula de honor en cada golpe, Carlos se derrumbaba. No había nada positivo a lo que agarrarse. Esos puntos de presión, las bolas de break en contra o las bolas de break a favor, que en otras ocasiones le ayudaban a conectarse con el encuentro, hoy tampoco estuvieron de su lado. Zverev dejaba una estadística brutal al término del segundo set, habiendo aprovechado 4/4 en bolas de break. Un 100% incontestable, que chocaba con el 0/2 de Alcaraz. Solo había que encomendarse a un milagro.
Cierta recuperación, a base de acierto con la derecha
Ese milagro llegó en forma de bajada de Sascha con el servicio, y con un Alcaraz que se hizo fuerte en los puntos intermedios a base de conectar más su derecha en el tercer set y aumentar su número de winners. Mientras que en los dos primeros sets solo consiguió 12 winners, en el tercero se hizo con 17, metiendo alguna duda en la cabeza a un Zverev que se tambaleó, pero que supo tirar de experiencia para enfriar el partido.
MTO para pararlo todo
Justo cuando Alcaraz parecía recuperar la confianza, llevando todo al cuarto set, el alemán pedía un tiempo médico que enfrió por completo al número 2 del mundo. De hecho, le rompió el saque nada más empezar este set. Aunque lo logró recuperar el murciano, Zverev impuso su estrategia en esta cuarta manga, haciendo que Carlos golpeara más reveses que derechas. Y es que hoy, el revés fue otro de los mayores enemigos del español. Hasta 17 errores no forzados con este golpe, con un Sascha que no cesó de insistir por ese lado, viendo que una de las mayores debilidades de su rival estaba por ahí.
En definitiva, una derrota que le tiene que enseñar muchas cosas a Alcaraz. Entre ellas, que los partidos se juegan mucho antes de que el juez de silla cante el ‘Play’, que ante los Top hay que salir con los cinco sentidos puestos en cada golpe y que todos los puntos valen lo mismo, tanto ese que no pasa la red como el winner de derecha en carrera tras 30 intercambios. Si sus golpes no le permiten encontrar ese ganador a la línea, en lugar de chocarse una y otra vez con la misma pared, lo mejor es probar otras cosas.
Para eso, por suerte para él, tiene mucho tiempo por delante para aprenderlo, trabajarlo y ponerlo en práctica. Eso es algo que te lo da la experiencia. Eso sí, muchos de sus rivales están dando varios pasos hacia adelante, mientras él parece algo estancado en los últimos meses. Corre el peligro de que le pasen por la derecha y es que en el tenis apenas hay tiempo para pararse. En un deporte tan mental y donde la confianza es tan importante, es de vital importancia no relajarse en ningún momento puesto que tan rápido se puede subir como luego se puede caer.