Un pesadilla es lo que fue el partido de segunda ronda de Wimbledon para Casper Ruud. El noruego cayó derrotado por un gran Liam Broady por 6-4 3-6 4-6 6-3 6-0. Había pocas expectativas en cuanto al nivel de Ruud en la hierba para hacer cosas grandes en Wimbledon, pero en la jornada de hoy ha demostrado que su preparación no ha sido la mejor. Broady consiguió desbordar a su rival, que no encontró la movilidad adecuada y acumuló demasiados errores. De hecho, el quinto set fue una tortura para el noruego, que no consiguió seguir el ritmo de un Broady rápido y agresivo. Totalmente descolocado, Ruud no supo contrarrestar el estado de gracia de un Broady al que le salió todo y su servicio cayó en picado. Así, Casper se despide de la hierba en un partido para olvidar. Broady se verá las caras con Denis Shapovalov.

