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¿Cuál es el principal problema por el que pasa Stefanos Tsitsipas?
El griego tiene un balance muy pobre en Grand Slams, impropio para un tenista del Top 5 y que optaba a ser Número 1 del mundo. Analizamos su situación.
Está claro que Stefanos Tsitsipas es un jugador con una calidad brutal y con el tenis y el talento suficiente como para optar a los títulos de Grand Slam, pero hay algo que no termina de funcionar en él y la derrota ayer en primera ronda del US Open 2022 ante Daniel Galán, unida a la imagen que dio, supone un duro revés para el heleno, que no termina de romper el cascarón y empieza a ver cómo otros jugadores más jóvenes que él empiezan a adelantarle por la derecha, con más margen de mejora y con más garantías de éxito. Analizamos la situación de Stefanos.
“He jugado como un amateur”, lanzó anoche en rueda de prensa después de perder 0-6 1-6 6-3 5-7 ante Daniel Galán. La imagen que ofreció en los dos primeros sets no se corresponde con un tenista que optaba a ser el Número 1 del mundo al final de este torneo. “He dejado que los pensamientos negativos me comieran por dentro. Había puesto muchas esperanzas en este evento. Estaba motivado por convertirme en el mejor del mundo, me concentré tanto en eso que no fui capaz de lidiar con ello”, añadió el griego, evidenciando un claro problema de approach mental de cara al US Open.
La cabeza es algo que siempre le ha lastrado en los últimos tiempos. Cuando Tsitsipas no recibió atención mediática y los focos los recibían otros, rindió excepcionalmente bien. El problema venía cuando las expectativas creadas en torno a su figura empezaban a crecer. En Roland Garros 2019, se esperaba mucho de él, y la derrota ante Wawrinka fue la primera de las piedras que colocó en su mochila. Una mochila que ya, tres años después, es tan pesada que cuesta mucho cargar.
Balance muy pobre en Grand Slams
Los números de Tsitsipas en los Grand Slams se encuentran muy lejos de alguien que se encuentra dentro del Top 5 y que opta a ser el mejor del mundo. Con 43-21, tiene un balance de casi el 50% de victorias. Es decir, por cada dos partidos que gana, pierde otro. Una media de tercera ronda. Si comparamos esos números con otros miembros de la Next Gen, el griego sale muy tocado (Medvedev: 55-20; Zverev: 71-27; Berrettini: 39-15). Una muestra de que no está sabiendo encarar los torneos de esta categoría. Jugar a cinco mangas, para Stefanos, está siendo una tortura.
Los principales problemas de Tsitsipas
¿De dónde puede venir el origen de este problema para el griego? En el canal de Punto de Break hemos analizado dos posibles puntos a mejorar para Stefanos. En el primero nos hemos centrado en su padre. Apostolos viene acompañando a su hijo desde sus inicios y ha llegado un punto donde, quizá, la situación se haya vuelto insostenible. El tenista siempre ha hablado maravillas de su padre y ha confesado que no cree que haya ningún entrenador en el circuito que sea mejor que él.
Ha intentado algún añadido como fue el caso de Enqvist, que hace meses que no ha vuelto a aparecer con él en un torneo, o Philippoussis, al que nunca ha catalogado como entrenador sino como un “amigo” de la familia que le acompaña en algunos torneos y le da algún que otro consejo. Al igual que sucedía con Zverev o Shapovalov, tenistas llevados por sus padres, llega un punto donde, si no se actúa rápido, la carrera del jugador puede quedarse muy estancada.
Apsotolos nunca fue un tenista de talla mundial, por lo que Tsitsipas carece de esa voz que le puede ayudar a gestionar y preparar mucho mejor los Grand Slams. Viciado, además, por una relación muy tóxica de gritos, malas actitudes y comportamientos cuestionables, es muy probable que si no añade una figura top como en su día hizo Zverev con Lendl, por ejemplo, se quede retrasado frente a muchos de sus rivales.
Como segundo punto, hemos señalado a sus puntos débiles como tenista. Hace ya un par de años que el tenis de Tsitsipas ha quedado algo estancado. Sigue con los mismos problemas al resto o en la zona del revés cortado, así como una muy mala gestión de los puntos en partidos importantes, como es el caso de anoche ante Galán, donde se precipitó sobre manera. Es muy probable que lo que su padre podía aportarle haya llegado al límite, y necesita de voces externas que le sepan meter nuevas variantes de juego que le ayuden a crecer como tenista.
Al jugar en tierra, su tenis toma otra dimensión, construyendo mucho mejor los puntos y sintiéndose más cómodo en ese estilo de juego. A la hora de jugar en dura, teniendo que ser un puntito más agresivo, pierde los nervios con facilidad y se ofusca en querer ganar el punto por la vía rápida cuando ni su derecha ni su revés parecen diseñados para plantear un tenis más propio de otro estilo de jugador. Su saque, además, sigue sin ser explotado todo lo que debería para las tremendas aptitudes que tiene.
¿Qué pensáis del problema de Tsitsipas? ¿Qué entrenador creéis que mejor le podría venir para su juego?