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Davidovich sobrevive al susto de Dimitrov en Montecarlo

El tenista malagueño alcanza su primera final ATP en el Masters 1000 de Montecarlo 2022 después de vencer a Grigor Dimitrov en tres mangas.

Alejandro Davidovich en el Masters 1000 de Montecarlo 2022. Foto: Getty

Alejandro Davidovich Fokina jugará mañana en el Masters 1000 de Montecarlo 2022 su primera final ATP. El español parecía el jugador más experimentado en el duelo que le enfrentaba a Grigor Dimitrov en semifinales, aunque el búlgaro no ha querido darse por vencido tan pronto. Toda una batalla de la que Davidovich salía victorioso con un resultado de 6-4 y 6(2)-7 y 6-3 en 2 horas y X minutos. Su revés paralelo ha sido una de las claves principales que le han llevado a controlar el partido en su mayor parte. Una muestra más de la gran madurez y el increíble nivel de tenis de Alejandro Davidovich, a quien se le da especialmente bien el Masters 1000 de Montecarlo.

Concentrado desde el inicio

Grigor Dimitrov se estrenaba en el marcador con una bola que cayó al otro lado tras rozar la cinta, ante un Davidovich que comenzó golpeando golpes con intenciones. Así lo demostró en su primer juego al saque. El español tan solo cedió un punto, con un inicio de encuentro en el que ambos se mostraron propensos a dominar el punto y ser agresivos.

Paciente al resto, Alejandro acorralaba a Dimitrov en el fondo de la pista con la potencia de sus golpes, sin que ni siquiera el búlgaro pudiera defenderse con el cortado. Su revés paralelo le llevó a tener la primera oportunidad para romper el servicio de su rival, que cedía con una doble falta. Valiente, con una dejada perfecta, Davidovich levantaba un peligroso 0-30 para confirmar el break. El jugador malagueño no tuvo ninguna duda para meterse en pista y ser definitivo cuando Grigor se lo permitía. Alejandro tuvo que salir de un deuce y lo hizo de la mejor de las maneras, con dos buenos saques y sin dejar a su rival meterse en pista.

Dimitrov se mantenía cerca en el marcador con el 4-3 abajo, con Davidovich sin dejarle descansar en ningún juego al servicio. El español tuvo que remar contracorriente en sus saques, pero no tuvo ningún problema en dar ese paso adelante, muestra de la gran concentración que tenía en el partido. Con el juego más fácil hasta el momento, Dimitrov ponía el 4-5 en el luminoso, pasando la pelota al tejado de Davidovich. Los cambios de dirección por parte del español le llevaron a conquistar la primera manga, leyendo a la perfección a Dimitrov hasta entonces.

Destellos del búlgaro

El español quiso mantener el momentum en los primeros minutos del segundo parcial. Algo que impidió Dimitrov sumando los dos primeros juegos. En sensaciones, Davidovich seguía ahí. Una doble falta patrocinó el contrabreak para Alejandro, ante un acelerado Grigor, que no tuvo la paciencia suficiente para aguantar en el intercambio. Alejandro golpeaba de vuelta sumando cuatro juegos de manera consecutiva y sintiendo cada vez más cerca la gran final.

Davidovich acabó con todas las esperanzas del tenista búlgaro. Parecía que podía luchar por el partido con ese buen comienzo de set, pero el español supo evitar que el Dimitrov volviera al encuentro. Una serie de imprecisiones llevaron a Grigor a recuperar ese break de desventaja y volver a la igualdad en el marcador con un 5-5.

Dimitrov, al ataque

Pese a cometer dos dobles faltas, Grigor conseguía asegurarse el tiebreak. Los nervios provocaron que Davidovich diera un pasito atrás para darle a Dimitrov una oportunidad para seguir con vida en el partido. Alejandro sumaba en blanco su juego al servicio para llegar al tiebreak, recuperando esas buenas sensaciones de dominio en pista. El español volvía a mostrarse fresco mentalmente para pelear por asegurarse esa plaza en la final en el segundo set.

Fue con un revés paralelo que se fue largo como Dimitrov tomaba la delantera. El búlgaro sacó su mejor nivel para combinarlo con los errores de Alejandro y ponerse 5-2 arriba. Grigor se llevaba el segundo set con una increíble derecha paralela defensiva, que dejó a Davidovich sin respuesta.

Davidovich, desaparecido

Dimitrov empezó contundente el tercer parcial. Aunque parecía que el español volvía a ser dominante en pista, los passing shots provocaron que Grigor fuera quien se pusiera por delante en el marcador. Dimitrov supo cómo aguantar las claras ofensivas a su revés. Aunque le salía todo al búlgaro, Alejandro tenía que mantenerse lo más cerca posible para llegar a tener oportunidades. Con un saque por abajo, la grada se ponía en contra del español. Después de un juego de casi 14 minutos, Davidovich se mantenía en el partido 1-2, aún con break abajo, pidiendo atención médica en el cambio de lado.

Los errores reaparecieron en la raqueta de Grigor. De esquina a esquina, Alejandro rompía el servicio, también gracias a una doble falta del búlgaro, cuya precisión bajó en picado. El español confirmaba el break con un juego que le servía para ganar confianza. Era momento de apretar. Bien lo sabía Davidovich, que rompió el servicio de su rival para ponerse 4-2 arriba, dándole de nuevo la vuelta al set. Con la tensión de cada punto, Alejandro se ponía a tan solo un juego de la final.

Dimitrov cumplía con su labor y de nuevo, todo pasaba por la raqueta del español, que volvía a sacar para ganarse un puesto en la final. No le tembló el pulso. Una dejada, un revés paralelo, una derecha paralela y un saque directo llevaban a Alejandro Davidovich a la final del Masters 1000 de Montecarlo, superando a Dimitrov y a sí mismo.