¿Quién es Andreea Prisacariu, la nueva sensación WTA?

En apenas dos meses, la rumana de 21 años ha pasado de ser una desconocida a causar una revolución debido a su imagen rompedora.

Andreea Prisacariu entrenando. Fuente @IamPrisacariuA
Andreea Prisacariu entrenando. Fuente @IamPrisacariuA

Uno de los grandes poderes de las redes sociales es la capacidad que tienen para convertir a un desconocido en un personaje público en tiempo récord. Esta podría ser la historia de Andreea Prisacariu, una tenista de 21 años que ha saltado a la fama en el último mes y medio. ¿Y qué ha hecho para conseguirlo? Simplemente, ser ella misma.

Personalmente, me apetece recordar el día que conocí por primera vez a Andreea. Fue este mes de septiembre, en el W80 de Valencia, donde paseando por las pistas de entrenamiento me quedé parado, observando una chica que captó mi atención. Sus tatuajes y su maquillaje es lo primero que te entran por los ojos, pero luego están sus formas, una mujer que desprender autoridad, fuerza y personalidad solo con su manera de moverse, de golpear la bola. Me cautivó, la verdad, así que me fui directo al Player's Lounge a peguntar por ella. La respuesta fue tajante: nadie la conocía. ¿Y esta tía de dónde ha salido?

Fue entonces cuando la busqué en redes sociales y encontré dos cuentas, una en Twitter y otra en Instagram. Ambas se habían creado hace unos días, tan solo contenían un par de publicaciones, dudé incluso que fueran suyas, ya que tampoco tenían muchos seguidores. Un mes después, cuando ya ni me acordaba de Andreea, entré en Twitter y me encontré una revolución. La rumana, que disputaba esa semana el WTA 250 de Cluj-Napoca gracias a una invitación, estaba causando furor entre los aficionados, todos ellos entregados a una tenista que promete desde un primer momento ser diferente al resto.

Jugar un torneo oficial –además ante su público– supuso terminar con el anonimato de Prisacariu. Como si de una explosión se tratara, sus redes sociales empezaron a inundarse de followers a un ritmo que solamente vi esta temporada con Emma Raducanu, aunque la británica por motivos puramente deportivos. Así hasta el día de hoy, donde la rumana presume de tener 22.000 de seguidores en Twitter y 16.000 en Instagram. Una tenista que actualmente ocupa el puesto #335 del ranking individual y que solamente ha disputado un partido oficial en su carrera. De cero a cien sin pestañear, sin mover ninguna pieza en su vida, simplemente dejándose ver ante el gran público.

En su ficha de la WTA todavía no aparece fotografía, ni su lugar de nacimiento, ni siquera su edad, así que no era de extrañar que, más tarde o más temprano, algún medio de comunicación se acercara a ella para conocerla un poco más a fondo. Para descubrir sus orígenes, su relación con el tenis, sus sueños como deportista y su identidad como persona. De todo eso habla Prisacariu con el diario serbio Alo! en una mini-entrevista de hace unos días. Ojalá que en el futuro sigamos hablando mucho de Andreea, sobre todo por las cosas que consiga dentro de la pista.

Inicios en el tenis

“Es una historia muy clásica. Yo era una niña muy activa, con mucha energía, por eso mis padres me llevaron a probar diferentes deportes. Probé con la natación, balonmano, kárate, voleibol, pero finalmente me quedé con el tenis porque era la disciplina con la que me sentía más libre, cada vez que cogía una raqueta era una alegría. Al ser un deporte individual, aquí todo depende de tus acciones, para mí esto es algo esencial viviendo en un mundo donde todo está controlado por terceras personas”.

El furor con sus tatuajes

“Honestamente, no quiero que la gente me mire solo por los tatuajes que llevo. Quiero que la gente me siga por mí, soy algo más que tinta. Por supuesto, los tatuajes son una parte muy importante de mí, actualmente tengo 28 repartidos por todo mi cuerpo, pero pronto habrá más. Ninguno llegó por casualidad, cada uno tiene un simbolismo en mi vida, un significado. Algunos por familia, amistad, fe u otras actitudes de mi día a día”.

El lobo de su brazo

“Mi tatuaje del lobo se divide en dos partes. Por un lado, representa la luz que hay en mí, a la ‘loba solitaria’ que soy. También es el lobo de San Andrés, mi ángel de la guarda, mi guardián. Muchos piensan que en realidad el lobo es el perro del escudo de Dinamo de Bucarest, pero no es cierto. Lo que sí es verdad es que desde niña he sido una gran fanática del Dinamo”.

Relación con el tenis serbio

“Para mí, Ana Ivanovic es una de las tenistas más bellas de la historia. Además de su belleza casi irreal, también fue una gran campeona, ella fue mi inspiración durante mi etapa de juventud. Y bueno, de Novak qué decir, es el rey. Lo miro constantemente como si fuera un santo, para ser honesta, casi forma parte de mi carrera. Aunque él no lo sepa, cambió mi vida, me salvó y me hizo seguir adelante. Me enseñó a entender lo importante que es para mí el tenis”.

¿Qué se propone en 2022?

“Mi principal objetivo el año que viene es jugar Roland Garros. Quiero progresar, siempre busco ir hacia delante, sin importar lo que me cueste. La intención es mostrar cada día mi mejor versión, tratar de dar el 100% para lograr cada objetivo que me proponga. Quiero escribir la historia de mi país para motivar así a los próximas generaciones. Ese es mi deseo”

Soportar las críticas en redes sociales

“El odio a veces puede cubrirlo todo. Honestamente, no esperaba tales comentarios de mis compatriotas, pero estas cosas pasan. Por otro lado, sé que la mayoría de rumanos están de mi lado y me animan, pero sé que no puede hacerles felices a todos, tampoco quiero. Si todo el mundo me quisiera, significaría que estoy haciendo algo mal. Actualmente muchos deportistas sufren depresión debido a terceras personas que ni siquiera forma parte de su vida, así que es un tema que hay que mostrar. Debemos ayudarnos los unos a los otros, solo somos oponentes dentro de la pista, pero no fuera de ella”.

Comentarios recientes