Breadcrumb
Garbiñe, sin oposición a octavos
La española, muy seria y decidida en su juego, se encuentra a una Stosur muy lejos de su nivel para acceder a sus quintos octavos de final en Roland Garros.
Garbiñe Muguruza vuelve a los octavos de final de Roland Garros y ya van cinco seguidos. La española despachó a la australiana Sam Stosur por un marcador de 6-0 y 6-2 en una hora y dos minutos con un tenis solvente, sin apenas máculas y muy decidido. Si bien se encontró a una Stosur realmente desdibujada y a años luz de su mejor versión.
Muy gratos recuerdos le traía a Garbiñe Muguruza su duelo ante Samantha Stosur. Y es que ante la australiana había conseguido allá por el 2016 su pase a la gran final de Roland Garros que ganaría a Serena Williams. En esta ocasión, el choque tenía bastante menos trascendencia, el premio mucho menos apetitoso, pero igualmente vital para ambas en su proseguir por tierras parisinas. Garbiñe arrancaba con la firme convicción de repetir el resultado de aquellas semis de hace dos años en las que se impuso por 6-2 y 6-4. Primer punto y resto directo de la hispano-venezolana. Perfecto resumen de lo que sería el primer set.
Muguruza rompía de salida a la ‘aussie’ y ese juego sería una lanzadera para ella. Apenas sin fallos, la de Caracas jugaba con intensidad, agresiva pero controlando la bola en todo momento, con pelotas muy largas todo el tiempo que impedían a Stosur coger la batuta del juego. Todo transcurría muy rápido, al son que marcaba la doble campeona de Grand Slam. Las buenas sensaciones que dejaba la española contrastaban con las malas de la oceánica, sin respuesta, falta de ritmo y a la que no le salía nada.
La inercia del set inicial aventuraba un rosco que no tardaría en materializarse en el luminoso de la Philippe Chatrier. Ni una bola de ruptura para Stosur, apenas algún juego en el que inquietara a Garbiñe. Los números no mentían, la española con escasos errores no forzados y bastantes ‘winners’, ahogaba a la australiana para certificar el 6-0 en poco más de 20 minutos de juego con tan solo 3 errores no forzados.
[getty:964464482]
Era complicado pensar que el segundo set caminaría por los mismos derroteros que el primero. Toda una campeona de US Open y finalista de Roland Garros como Sam Stosur tenía que despertar en algún momento. Demasiado orgullo en pista. Por el inicio de la manga, no parecía que esto fuera a suceder. Muguruza seguía con su particular racha y con algo más de batalla que en el primer set pero con la misma efectividad rompía a la australiana y se aupaba posteriormente al 2-0. Tras ocho juegos al hilo, Stosur lograba el imposible y retenía un servicio que le iba a dar ese empujoncito que buscaba en su moral.
La de Brisbane quebraría a Garbiñe en el siguiente turno de saque de la española, siendo más correosa desde el fondo y más acertada en sus ataques. Era por otro lado lógico y normal que Muguruza soltara aunque fuera brevemente el pie del acelerador. Eso sí, brevemente. A continuación metería de nuevo una marcha elevada para volver a reinar en el marcador con 3-2 y saque. A ritmo alto de bola, de tú a tú, no estaba teniendo rival, Stosur demostraba estar muy lejos del nivel clásico de la australiana.
En menos de una hora de juego, Garbiñe se encontraba en disposición de cerrar el partido. Stosur no venía en su mejor momento pero nadie esperaba una batalla tan descafeinada entre dos finalistas del Grand Slam parisino. Una mañana aciaga para la oceánica, sin presentar la competitividad de otros tiempos, muy errática ante una Garbiñe muy seria y constante, decidida a avanzar sin complicarse la vida. Con estilo, ni más ni menos que con un saque directo, la española rubricaba el choque en una hora y 2 minutos para sellar el 6-0 y 6-2 y el acceso a sus quintos octavos de final seguidos en París.